Carlos Espá aboga por una postura firme ante la pesca china en Perú
Carlos Espá, el futuro canciller de Perú, pide una respuesta contundente ante la invasión de barcos pesqueros chinos que operan en las aguas peruanas, argumentando que violan la soberanía y causan daños a los recursos pesqueros del país.

El futuro canciller de Perú, Carlos Espá, ha manifestado su preocupación por la creciente presencia de embarcaciones pesqueras chinas en aguas peruanas. En una reciente declaración, Espá hizo hincapié en la necesidad de fortalecer las capacidades del país para proteger su soberanía y recursos naturales. Este planteo surge en un contexto donde, según cifras oficiales, alrededor de 250 barcos pesqueros, incluidos aquellos de gran tamaño, operan en las inmediaciones de las 200 millas de la zona económica exclusiva peruana, llevando a cabo actividades consideradas ilegales según el derecho internacional.
Espá ha criticado la ineficacia de las respuestas brindadas por la actual clase política frente a esta situación que él califica de invasión. Al respecto, argumenta que estas acciones no solo atentan contra la soberanía nacional, sino que también privan al Perú de recursos vitales como la pota, que es fundamental tanto por su volumen de captura como por su contribución al empleo local.
La actividad pesquera china ha generado la pérdida de cerca de 500.000 toneladas métricas de pota, un recurso que es esencial para la economía peruana, especialmente en un país que depende considerablemente de la pesca. Durante su campaña electoral, Espá destacó que la intervención china representa una amenaza directa, comparando su presencia en el mar de Grau con la ficticia amenaza de la "Estrella de la Muerte" de la saga de *Star Wars*.
La declaración de Espá también coincide con un momento crítico para la política pesquera en Perú. La presidenta electa, Keiko Fujimori, ha prometido fortalecer la vigilancia y control sobre estas actividades pesqueras ilegales. Espá se comprometió a dotar de recursos operativos, financieros y tecnológicos a la Marina de Guerra y al Servicio de Guardacostas de Perú, con el objetivo de acabar con lo que él describe como “depredación” por parte de la flota pesquera china.
Asimismo, señaló la importancia de tomar decisiones valientes y firmes para garantizar la defensa del país ante lo que considera una falta de respeto a su soberanía. A su vez, hizo un llamado a la comunidad internacional, en especial a China, instando a un comportamiento más responsable y respetuoso de las normativas internacionales.
A medida que se acerca la fecha de asunción del nuevo gobierno, la postura de Espá representa un cambio significativo en la política exterior de Perú, enfocándose en reivindicar la autonomía y los intereses nacionales en un océano donde las tensiones pesqueras son cada vez más evidentes. La implementación de sus propuestas en la defensa de los recursos marinos podría tener repercusiones significativas tanto en la economía local como en las relaciones diplomáticas con China.