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Carola Del Bianco, de modelo a referente de la vida en la Patagonia

Carola Del Bianco, emblemática modelo de los años 90, ha encontrado un nuevo hogar en la Patagonia, donde se alejó del bullicio de la pasarela para construir una vida en armonía con la naturaleza. Junto a su pareja, ha forjado una rutina familiar que prioriza la calma y la conexión con el entorno.

Por Martina Sehmsdorf5 min de lectura
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Carola Del Bianco, de modelo a referente de la vida en la Patagonia

Carola Del Bianco, quien alcanzó la fama en la década de 1990 como modelo, ha trazado un significativo cambio en su vida al mudarse a la Patagonia. En una reciente entrevista, compartió cómo este entorno le ha permitido una nueva perspectiva sobre la moda y la vida familiar, alejándose del frenético ritmo de la ciudad. Desde hace 30 años, vive junto a su pareja, Francisco “Paquito” Mayorga, en Villa La Angostura, un pueblo conocido por su belleza natural y tranquilidad.

A lo largo de su carrera, Del Bianco tuvo la oportunidad de trabajar desde joven y disfrutar de un mundo que la expuso a la fama. Recordó sus inicios en un contexto donde las modelos eran protagonistas en las revistas y publicidad, sin la influencia de las redes sociales actuales. Su experiencia la llevó a aprender a manejar su vida personal y profesional, eligiendo qué aspectos de su vida deseaba compartir y cuáles prefería resguardar.

Eligen un estilo de vida alejado de Buenos Aires fue una decisión meditada. La Patagonia siempre tuvo un valor sentimental para ella, dado que sus abuelos habían pasado tiempo en la región. La conexión con la naturaleza se convirtió en un componente esencial de su vida, permitiéndole vivir de una manera que siempre había soñado. Esto fue un claro contraste con su vida anterior, donde las exigencias del trabajo la mantenían inmersa en un mundo de luces y cámaras.

La mudanza a la Patagonia supuso un desafío significativo, ya que en los inicios su hogar solo era accesible por agua y carecía de electricidad. Sin embargo, pronto se fue convirtiendo en un estilo de vida que valoraba. Del Bianco expresó que la naturaleza no solo le ha ofrecido calma, sino que también le ha enseñado a ser consciente y respetuosa del entorno que la rodea. Para ella, vivir plena y agradecida forma parte de su nueva rutina diaria.

En esta nueva etapa, Del Bianco se siente más fiel a sí misma, disfrutando de una relación íntima con la naturaleza y desarrollando una vida familiar que celebra los mismos principios que regían la vida de su infancia. Su historia es un reflejo del deseo de muchos por encontrar un equilibrio entre la vida profesional y el bienestar personal, algo que la Patagonia provee en abundancia.

A medida que continúa adaptándose a su nuevo entorno, la modelo ha encontrado en la moda un significado renovado, uno que se alinea con su identidad actual y su amor por un estilo de vida más genuino, donde la calma y la naturaleza son las protagonistas de su día a día.

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