Casi la mitad de las familias vulnerables del país pide prestado para vivir
Un reciente informe revela que el 49,2% de las familias en situación de vulnerabilidad económica en Argentina solicitó préstamos para cubrir gastos básicos. Esta situación ha llevado a un aumento en la morosidad, alcanzando cifras récord en el país.

Las dificultades económicas han llevado a muchas familias argentinas a depender del endeudamiento para enfrentar sus gastos diarios. De acuerdo con un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, se estima que el 49,2% de los hogares que experimentan "estrés económico" se vieron obligados a pedir prestamos durante el último año, ya sea a familiares, amigos o instituciones financieras. A nivel general, un 27,4% de los hogares argentinos han recurrido a esta forma de financiamiento, lo que indica una tendencia preocupante en la economía familiar.
El análisis del ODSA pone de manifiesto la creciente vulnerabilidad de los hogares en condiciones de pobreza. El estudio destaca que el 44,4% de las familias en esta situación han solicitado créditos para cubrir gastos corrientes, en contraste con el 22,4% de los hogares no pobres. La diferencia se vuelve aún más marcada al observar el segmento socioeconómico, donde solo el 11,8% de las familias de clase media-alta recurrieron al endeudamiento frente a un alarmante 47,5% en el estrato muy bajo. Esto refleja la insuficiencia de ingresos como uno de los factores determinantes para el acceso a préstamos, según Agustín Salvia, director del ODSA.
Este aumento del uso del crédito para cubrir necesidades básicas ha resultado en un incremento de la morosidad, que alcanzó un nivel histórico del 12,8% en junio de 2026, de acuerdo con datos del Banco Central. En total, más de 5,8 millones de personas tienen al menos una deuda atrasada, y encuestas indican que el 44,5% de los endeudados lo hizo específicamente para la compra de alimentos. Esta situación plantea un panorama crítico para la economía familiar, aumentando la dependencia de los créditos en condiciones desfavorables.
La respuesta del Gobierno nacional ante esta crisis ha sido contundente. Tras las polémicas declaraciones del presidente Javier Milei, donde cuestionó hábitos de consumo, el ministro de Economía, Luis Caputo, declaró que no habrá asistencia oficial para las familias afectadas. Caputo subrayó que "es un problema entre privados" y enfatizó que no se puede utilizar recursos públicos para compensar a entidades financieras, dejando a las familias en una situación precaria y sin respaldo estatal.
En este contexto, el futuro inmediato de las familias vulnerables en Argentina permanece incierto. La combinación de altos niveles de endeudamiento y la falta de apoyo gubernamental plantea un desafío mayor en un entorno ya complicado por la pérdida del poder adquisitivo y el incremento de los costos de vida. Se prevé que, sin políticas efectivas que aborden esta problemática, el ciclo de endeudamiento y morosidad podría continuar agravándose.