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Caso de transfemicidio en Neuquén: el acusado pidió perdón y aguarda el veredicto

Roberto Daniel Sánchez se encuentra a la espera del veredicto de un jurado popular tras ser acusado de transfemicidio y homicidio triplemente agravado por el asesinato de Azul Semeñenko. Durante el juicio, la fiscalía presentó pruebas contundentes sobre la naturaleza violenta del crimen que ocurrió en septiembre de 2025.

Por Rodrigo Ramirez Aburto5 min de lectura
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Caso de transfemicidio en Neuquén: el acusado pidió perdón y aguarda el veredicto

El juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko, ocurrido en Neuquén, ha entrado en su fase final luego de 11 intensas jornadas de audiencias. El acusado, Roberto Daniel Sánchez, se enfrenta a las graves imputaciones de homicidio triplemente agravado y transfemicidio. El jurado popular, conformado por 12 miembros, ya se encuentra en deliberación para pronunciar su veredicto tras la presentación de los alegatos finales por parte de la fiscalía y la defensa.

El crimen, registrado el 25 de septiembre de 2025, fue estremecedor. Según las investigaciones, Semeñenko, una trabajadora sexual, fue abordada por Sánchez, quien la llevó a su casa en Copahue. Allí, la víctima fue apuñalada al menos 25 veces en regiones vitales como el tórax y sufrió severas lesiones en el rostro. Posteriormente, su cuerpo fue envuelto y arrojado en un canal de riego, donde fue encontrado varios días después.

El fiscal jefe Agustín García, durante su alegato, destacó las evidencias de la causa, basándose en análisis científicos y testimonios, desestimando los intentos de la defensa de argumentar instinto de emoción violenta. García enfatizó que el crimen estaba claramente motivado por odio hacia la identidad de género de Semeñenko, refiriéndose al acto como un "crimen de odio". Indicó que la brutalidad desplegada en el ataque evidenció un ensañamiento que sería fundamental para calificar el caso como homicidio agravado.

Por su parte, el abogado querellante Fernando Gómez, en representación de la familia de la víctima, hizo hincapié en la dinámica de poder entre el agresor y la víctima, resaltando la vulnerabilidad de Semeñenko en el momento del ataque. Esto se suma a la argumentación de que el crimen no solo fue una tragedia individual sino también un reflejo del contexto de violencia de género que afecta a muchas personas en situaciones similares.

Las repercusiones del caso se extienden más allá del ámbito judicial, alcanzando a discusiones más amplias sobre violencia de género y transfemicidios en el país, un tema que ha cobrado relevancia en la reciente agenda social y política.

A medida que el jurado avanza en su evaluación, la comunidad de Neuquén y más allá permanece a la expectativa del veredicto, con la esperanza de que se haga justicia en un caso que ha evidenciado las problemáticas del odio y la violencia hacia las personas con identidades diversas.

Este caso se suma a la alarmante cifra de muertes de personas trans en Argentina y pone en evidencia la necesidad de acciones contundentes contra la violencia de género, así como la implementación de políticas que promuevan la inclusión y resguarden la vida y derechos de las personas trans.

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