Cataratas del Iguazú: cierran la Garganta del Diablo por crecidas del río
Debido a un pronóstico de crecidas significativas en el río Iguazú, el Parque Nacional ha decidido cerrar la Garganta del Diablo por un período de 40 días.

El Parque Nacional Iguazú ha tomado la decisión de cerrar la Garganta del Diablo, una de las atracciones más emblemáticas, durante un periodo de 40 días a partir del 3 de agosto. Esta medida responde a la previsión de crecidas históricas en el río Iguazú, lo que plantea riesgos para la seguridad de los visitantes y el mantenimiento de la infraestructura.
La crecida del río se debe a condiciones climáticas inusuales, atribuibles al fenómeno de El Niño, que ha generado lluvias intensas en la región. Ante este panorama, las autoridades del parque desmontarán pasarelas y barandas para mitigar daños y garantizar la integridad de los visitantes y el personal del parque. Este tipo de acciones se realiza con periodicidad en situaciones de riesgo, destacando la importancia de la seguridad en entornos naturales.
La Garganta del Diablo, que forma parte de uno de los destinos turísticos más relevantes de Argentina, atrae anualmente a millones de turistas. La decisión de su cierre impacta significativamente en la actividad turística local, sobre todo considerando que la región ha comenzado a recuperarse de las restricciones impuestas durante la pandemia. Se espera que este cierre temporal afecte la afluencia de visitantes, lo cual podría tener repercusiones en la economía de la comunidad que depende en gran medida del turismo.
Los operadores turísticos y comerciantes locales están en alerta, ya que esta temporada es clave para la recuperación de los ingresos luego de años difíciles. Las crecidas del río, aunque necesarias para el mantenimiento del ecosistema, también representan un desafío para la gestión del turismo en la zona, exigencia que las autoridades buscan equilibrar.
Además del cierre de la Garganta del Diablo, el parque ha implementado protocolos adicionales para proteger tanto a los visitantes como al entorno natural. Se espera que, al finalizar este periodo de cierre, se realicen evaluaciones para garantizar que la infraestructura esté en condiciones seguras antes de reabrir al público.
Este evento resalta la necesidad de una constante adaptación por parte de las autoridades en la gestión del Parque Nacional Iguazú, donde la naturaleza y el turismo deben coexistir de manera segura y sustentable. La comunidad local aguarda con expectativa la reapertura, confiando en que las condiciones meteorológicas mejoren y se restablezca la normalidad en esta formidable maravilla natural.