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Cecilia de Larminat: la eficiencia ganadera ante el regreso de las lluvias

Cecilia de Larminat, presidenta de la Sociedad Rural de Neuquén, destaca la reciente recuperación de las lluvias como un aliciente para la ganadería local, aunque aclara que esto no resuelve los problemas estructurales del sector. La dirigente aboga por mejorar la eficiencia reproductiva en lugar de aumentar el stock ganadero.

Por Miguel Vergara4 min de lectura
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Cecilia de Larminat: la eficiencia ganadera ante el regreso de las lluvias

Las recientes lluvias han transformado el paisaje neuquino y el estado de ánimo de los productores ganaderos en la región. Después de un prolongado periodo de sequía, este cambio climático brinda una nueva oportunidad para el sector, aunque Cecilia de Larminat, presidenta de la Sociedad Rural de Neuquén, advierte que la recuperación no debe confundirse con la solución de problemas más profundos que aquejan a la actividad ganadera.

De Larminat se prepara para la Expo Bovinos de Junín de los Andes, un evento clave que reunirá no solo a ganaderos y cabañeros, sino también a compradores y jóvenes interesados en el sector. La feria será un espacio propicio para exhibir reproductores, evaluar genética y discutir los desafíos actuales, incluyendo la necesidad de mejorar la productividad sin aumentar la presión sobre los campos.

Aunque la llegada del agua motiva a los productores a pensar en un posible repoblamiento de sus campos, la presidenta de la Rural enfatiza la necesidad de prudencia en las decisiones de inversión. Las condiciones favorables de un año húmedo no garantizan que el futuro será igual, y es vital tomar decisiones bien fundamentadas para asegurar la viabilidad a largo plazo de la ganadería.

En su campo ubicado en Las Lajas, Cecilia menciona un cambio significativo en las precipitaciones: mientras que el año pasado solo se registraron 68 milímetros, hasta octubre de este año ya se acumularon 309 milímetros. Este aumento no es solo un número alentador, sino que representa un cambio en la capacidad de los productores para manejar sus recursos y la calidad de la pastura, fundamental para la sustentabilidad del ganado en esta región árida.

La humedad, junto con las temperaturas primaverales, ha permitido un crecimiento más acelerado de la pastura, ofreciendo una importante mejora en las condiciones para la hacienda. Este cambio en el entorno resalta la capacidad de respuesta rápida del forraje, lo que puede traducirse en una mejor producción ganadera.

Sin embargo, la dirigente advirtió que el verdadero desafío para la ganadería neuquina no radica solamente en incrementar la cantidad de animales, sino en maximizar la producción por unidad, lo que requiere una gestión más adecuada de los recursos disponibles, buscando una mayor eficiencia reproductiva y económica.

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