Celebración de Fiestas Patrias en Perú y asunción de Keiko Fujimori
El 28 de julio, Perú conmemora su independencia, coincidiendo con la asunción de Keiko Fujimori como mandataria, quien lideró su cuarta postulación.

Este 28 de julio, Perú lleva a cabo la celebración de sus Fiestas Patrias, conmemorando la declaración de independencia del país. La jornada es especialmente significativa este año ya que coincide con la asunción de Keiko Fujimori, quien asume la presidencia tras una cuarta candidatura exitosa. Desde las primeras horas del día, la presidenta electa participará en varios actos protocolares, comenzando por el Palacio de Gobierno y concluyendo con la ceremonia en el Congreso donde tomará juramento y recibirá la banda presidencial.
El día comenzó con la tradicional Misa y Te Deum, celebrada en la Basílica Catedral de Lima. Esta ceremonia, de carácter religioso, cuenta con la asistencia del presidente saliente, José María Balcázar, acompañado por su esposa y altos funcionarios del Estado. La misa, que incluye actos simbólicos como la intonación de la Marcha de Banderas, es presidida por el arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, acompañado por obispos y otras autoridades. El evento representa un momento de solemnidad y unidad para la nación peruana, uniendo a representantes de diversas instituciones y a miembros del cuerpo diplomático, incluido el embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro.
Además de los rituales litúrgicos, la misa y Te Deum sirven como un espacio para el reconocimiento de los poderes del Estado y el respeto a las tradiciones patrias. Entre las asistentes se encuentran delegaciones internacionales, destacando la presencia del vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, quien representa a su país durante la nueva gestión que inicia con Fujimori.
Keiko Fujimori, quien tomará posesión de la presidencia, no estuvo presente en la ceremonia religiosa, programando su llegada al Palacio de Torre Tagle más tarde. Esta transición histórica se da en un contexto político convulso, y su administración promete abordar diversas cuestiones que han afectado el país en los últimos años, buscando la estabilidad y el crecimiento.
La jornada del 28 de julio es no solamente un recordatorio de la independencia peruana, sino también un marco para la expectativa ciudadana ante el inicio del nuevo gobierno. Con retos por delante, el país se encuentra en un punto de inflexión que podría determinar su rumbo a largo plazo.