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Censo de ballenas en Península Valdés muestra una caída del 35% respecto a 2025

Un censo aéreo realizado en Península Valdés indica que la población de ballenas francas australes ha disminuido un 35% en comparación con el año anterior. Sin embargo, los científicos advierten que no hay motivos para preocuparse y que esta disminución es parte de las fluctuaciones naturales de la especie.

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Censo de ballenas en Península Valdés muestra una caída del 35% respecto a 2025

El más reciente censo aéreo de ballenas francas australes en Península Valdés, realizado por un equipo del Conicet, reveló la presencia de 1.375 ejemplares, lo que representa una disminución del 35% respecto a los 2.110 contabilizados en 2025. Esta cifra, aunque significativa, es interpretada por los investigadores como un fenómeno natural dentro de los ciclos de población que experimentan los grandes cetáceos.

El enfoque del censo se centró en varias áreas clave de la costa chubutense, como la playa El Doradillo, Puerto Pirámides y el golfo San José, conocidas por ser puntos de concentración de estas ballenas durante su período de reproducción. Entre los ejemplares contados, se identificaron 409 crías, lo que destaca la relevancia de estas costas para el desarrollo de la especie.

Los científicos responsables del estudio, como Aylen Chalkobski y Mariano Coscarella, explicaron que las diferencias en los números pueden explicarse por varios factores. En particular, mencionaron que la fecha del censo es crucial, ya que este año se llevó a cabo el 6 de septiembre, a diferencia del año anterior, cuando se realizó a mediados de agosto. Esta leve diferencia de tiempo podría influir en la cantidad de ballenas visibles, ya que la distribución de estos animales puede variar.

El censo aéreo, que se lleva a cabo desde hace 25 años, serve como una herramienta fundamental para monitorear la dinámica de la población de ballenas francas en la región. Los investigadores señalaron que la cifra alcanzada en 2025 fue un récord histórico, lo que hacía previsible cierto retorno a valores más típicos en años posteriores.

Además, los especialistas subrayaron que el resultado de un censo por sí solo no debe ser motivo de alarma. "No esperábamos encontrar nuevamente la misma cantidad de ballenas que el año anterior. Los números son parte del comportamiento natural de la población", destacaron desde el Laboratorio de Mamíferos Marinos (LAMAMA).

Como parte del seguimiento de la salud de la población de cetáceos, el censo no solo proporciona información sobre su número, sino también sobre su distribución en el hábitat marino, lo que es clave para la conservación de la especie. Las ballenas francas australes son un indicador importante de la salud del ecosistema marino, y su monitoreo constante resulta vital para la gestión ambiental en la región de Chubut.

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