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Censo en la Meseta de Somuncurá para monitorear la población de choiques

Un equipo de especialistas llevó a cabo un censo en la Meseta de Somuncurá para evaluar la disminución de la población de choiques, un ave emblemática de la Patagonia. La actividad busca establecer un programa de conservación ante la amenaza de depredadores y la caza furtiva.

Por Lorena Roncarolo3 min de lectura
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Censo en la Meseta de Somuncurá para monitorear la población de choiques

Recientemente, en la Meseta de Somuncurá, declarada Área Natural Protegida desde 1986, se llevó a cabo un censo de la población de choiques, también conocidos como ñandú patagónico. Este operativo fue realizado por un equipo multidisciplinario de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro, en conjunto con la Fundación Somuncurá y Aves Argentinas. El principal objetivo de este relevamiento es evaluar el estado actual de la población de choiques y desarrollar un programa de restauración para la especie, que aunque no está en peligro de extinción, ha visto una notable disminución en su número en los últimos cinco años.

El choique es un ave terrestre nativa de Sudamérica, reconocida por ser uno de los símbolos de las estepas patagónicas. A pesar de su similitud con el ñandú, el choique es de menor tamaño, alcanzando hasta 1,10 metros de altura y un peso de entre 15 y 30 kilos. Este ave tiene un plumaje que varía entre el gris y el blanco, y posee una musculatura poderosa que le permite desplazarse a gran velocidad, crucial para evadir a los depredadores naturales como los pumas.

Durante el censo, los investigadores se enfocaron en identificar nidos activos y juveniles para determinar la tasa de crecimiento o declive de la población. Hasta el momento, se han encontrado alrededor de 30 ejemplares, la mayoría de ellos adultos, y únicamente un macho con ocho crías. Esta cifra es alarmante y refleja la precariedad de la especie en su hábitat, enfatiza Alexandro Wuchal, guarda ambiental participante del monitoreo.

El comportamiento reproductivo del choique es peculiar; el macho juega un rol central al construir el nido, incubar los huevos y cuidar de las crías, haciéndose territorial y protector durante este periodo crítico. Sin embargo, el aumento de depredadores y la caza furtiva siguen siendo preocupaciones significativas que impactan la supervivencia de la especie.

Por otro lado, el relevamiento no incluyó áreas más altas de la meseta, ya que los choiques tienden a descender en busca de alimento debido a las nevadas. Sin embargo, esta migración hacia zonas más bajas también los expone a mayores riesgos, como ser cazados o convertirse en presas de otros animales.

Con más de 3.400.000 hectáreas cubiertas, la Meseta de Somuncurá juega un papel vital en el ecosistema patagónico. Los resultados del censo servirán como base para el desarrollo de un programa integral de conservación y restauración poblacional del choique, buscando asegurar un futuro para esta emblemática especie de la región.

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