Cerraron el acceso a la Garganta del Diablo por crecida del río Iguazú
Las intensas lluvias en Brasil y Paraguay causaron el cierre de las pasarelas hacia la Garganta del Diablo en el Parque Nacional Iguazú, donde el caudal del río aumentó considerablemente en pocas horas.

Las intensas lluvias de los últimos días en Brasil y Paraguay han comenzado a generar efectos en la provincia de Misiones, culminando con el cierre del acceso a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos del Parque Nacional Iguazú. La empresa Iguazú Argentina, responsable de la gestión del parque, tomó la decisión de cerrar las pasarelas que llevan a esta zona debido al rápido aumento en el caudal del río Iguazú.
En tan solo 26 horas, el caudal del río pasó de 2.750 metros cúbicos por segundo a 9.190, lo que representa un incremento notable que pone en riesgo la seguridad de los visitantes. Esta situación se enmarca en las fuertes precipitaciones que han afectado a gran parte de la región, evidenciando la interconexión de los sistemas hídricos que atraviesan países vecinos y su incidencia en los ecosistemas locales.
La Garganta del Diablo, con sus impresionantes vistas y su importancia turística, atrae a miles de visitantes cada año, quienes en su mayoría provienen del ámbito nacional e internacional. La decisión de clausurar el acceso busca salvaguardar la integridad de las personas, dado que las inundaciones pueden generar corrientes peligrosas y afectaciones en las sendas que conducen al mirador.
El Parque Nacional Iguazú, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, no solo es un ícono turístico, sino que también juega un rol crucial en la conservación de la biodiversidad. Su cierre temporal por fenómenos climáticos tiene así un doble impacto, tanto en el área de la seguridad pública como en la economía local, que depende fuertemente del flujo turístico.
A medida que se espera una normalización en las condiciones meteorológicas, las autoridades están monitoreando el comportamiento del río Iguazú para determinar el momento adecuado para reabrir el parque. Los pronósticos indican que las lluvias podrían continuar en los próximos días, lo que mantiene la incertidumbre respecto a cuándo se reestablecerá el acceso completo al atractivo natural.
El monitoreo constante y la evaluación de las condiciones del río serán claves para el futuro inmediato del parque y la reactivación de la actividad turística en la zona. En la actualidad, la región se enfrenta a un desafío en la gestión del turismo sostenible, cuestión que se vuelve más crítica ante los eventos climáticos extremos.