Cerro Solo: temen privatización del uranio en Chubut y su impacto en el abastecimiento
La discusión sobre la futura explotación del uranio en Cerro Solo, Chubut, genera preocupación por una posible privatización. Expertos advierten que esto podría afectar el abastecimiento interno del recurso en Argentina.

La preocupación en torno a la explotación del uranio en Chubut se intensifica a medida que se analiza la posibilidad de que el yacimiento Cerro Solo sea privatizado. A raíz de la política actual del gobierno nacional, que busca abrir el sector nuclear a la inversión privada, se teme que los recursos de uranio puedan pasar a manos de empresas privadas, afectando así la política energética del país.
Nilda Marveggio, exsubgerente de la Regional Patagonia de la Gerencia de Exploración de Materias Primas de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), ha señalado que existen más de 4.300 toneladas de uranio confirmadas en Cerro Solo, así como otras 1.700 toneladas adicionales que requieren validación. Durante una entrevista, Marveggio expresó su preocupación por el riesgo que implica permitir una explotación privada, sobre todo en un contexto donde se plantean recortes presupuestarios en la CNEA.
Uno de los puntos críticos de este debate radica en el interés del sector privado por tratar el uranio como un recurso de exportación. Marveggio hizo hincapié en que la prioridad debería ser asegurar el suministro de las centrales nucleares existentes y las futuras, advirtiendo que la mirada centrada únicamente en la exportación podría dejar a Argentina sin el abastecimiento necesario, lo que tendría consecuencias graves tanto para la energía nacional como para la soberanía energética.
Cerro Solo se destaca por ser el yacimiento uranífero más avanzado en la región patagónica. Según Marveggio, mientras otros yacimientos en Chubut pueden requerir entre 10 a 15 años para poder ser explotados, Cerro Solo podría estar listo para la explotación en un plazo de tres a cinco años, aunque se deben realizar más estudios para garantizar la viabilidad del proyecto.
A pesar de la controversia, Cerro Solo continúa bajo la titularidad de la CNEA, lo que asegura que por el momento el Estado federal retiene el control del yacimiento. Sin embargo, la presión para que se transfieran áreas a la provincia se intensifica. Marveggio recordó que la legislación actual debe ser respetada para que no se produzcan transferencias inadecuadas de recursos estratégicos.
El futuro de Cerro Solo es incierto, y las decisiones que tomen las autoridades nacionales en los próximos meses serán determinantes tanto para el manejo de este recurso vital como para la perspectiva energética de Argentina, en un contexto donde se hace necesario equilibrar la explotación económica con la demanda interna.
Así, la situación en Chubut respecto a la explotación de uranio se presenta como un tópico que merece un seguimiento atento, dada su importancia estratégica y el impacto que podría tener en la seguridad energética del país, destacando la necesidad de una política que priorice el abastecimiento local por encima de intereses exportadores.