César Lago: de sobrevivir a una avalancha a brillar en Casa FOA
César Lago, un artista visual patagónico, sorprende con su obra en Casa FOA tras sobrevivir a una avalancha en 2022. Su instalación, 'Movimiento 0002', invita al público a una experiencia inmersiva que transforma el espacio arquitectónico.

César Lago, arquitecto y artista visual oriundo de la Patagonia, ha resurgido en el mundo del arte con una nueva obra presentada en Casa FOA. La exposición, reconocida anualmente en Buenos Aires por su enfoque en arquitectura y diseño, se lleva a cabo este año en el recuperado Palacio Molina. Lago no solo es un artista destacado, sino que su vida tomó un giro impactante en 2022, cuando quedó sepultado bajo una avalancha de nieve durante una jornada de snowboard en Mendoza. El hecho, que lo tuvo atrapado por 15 minutos, se volvió una experiencia que transformó en arte.
La experiencia de Lago se convirtió en su instalación anterior, “Avalancha”, que ganó reconocimiento en la edición 2025 de Casa FOA. En ella, el artista recrea la tensión y los sonidos de la cordillera, a través de un recorrido sensorial que incluye túneles textiles y elementos escultóricos. Este año, Lago regresó a Casa FOA con “Movimiento 0002”, una propuesta de mayor envergadura, que se caracteriza por un dispositivo inflable y suspendido que invita a los visitantes a reflexionar sobre la arquitectura como un organismo vivo.
La instalación presenta un diseño que simula un ciclo respiratorio, sugiriendo una interacción entre el espacio y el público. Las estructuras, hechas de PVC translúcido, funcionan como alvéolos que se inflan y desinflan, generando una dinámica visual que simboliza la vida y el intercambio de oxígeno. Esta metáfora del movimiento articula el deterioro arquitectónico con la posibilidad de renovación y creación en el espacio.
Además de la experiencia visual y sonora, los visitantes tienen la oportunidad de interactuar activamente, incorporando sus propios sonidos a la instalación. Esta integración sonora es facilitada por el artista Nicolás Sorín, quien recoge las contribuciones del público, creando una composición única y colectiva. Lago busca así no solo representar su pasado, sino también invitar a la reflexión sobre la conexión humana en espacios construidos.
César Lago es un profesional polifacético; además de su carrera en el arte, se involucra en la gestión de parques de diversiones y posee una formación en administración de empresas. Su cercanía con la Patagonia se mantiene, ya que continúa visitando la región para esquiar, a pesar del trauma que vivió. La obra de Lago se erige como un testimonio de resiliencia y transformación, evidenciado en su capacidad para convertir un evento traumático en una experiencia artística de gran impacto.