Chacra 42 en Centenario: el legado de los Zucchini-Maldonado que perdura
La Chacra 42 de Centenario, perteneciente a la familia Zucchini-Maldonado, es un testimonio de la historia vitivinícola de la región. Milton Zucchini y su esposa, Tita Maldonado, decidieron conservar este legado familiar, que incluye tres piletas construidas en 1959 y un viñedo que producía el vino 'Don Marcos'.

En la Chacra 42 de Centenario, la familia Zucchini-Maldonado ha optado por preservar su legado familiar en lugar de vender la propiedad. Entre las estructuras que destacan se encuentran tres piletas de material construidas en 1959, las cuales eran utilizadas para la producción de vino. Este vino, conocido como 'Don Marcos', lleva el nombre del abuelo de Milton Zucchini, quien vive actualmente en la casa de la chacra junto a su esposa Tita.
La historia de la familia Zucchini se remonta a la década de 1930, cuando Edgardo Zucchini, padre de Milton, llegó desde Rafaela, Santa Fe, a estas tierras como parte del proceso de colonización estatal del Alto Valle. Edgardo, quien a sus 18 años había sido llevado a trabajar en la chacra tras un castigo escolar, estableció su vida en Centenario, donde se casó y tuvo cuatro hijos. Este contexto de esfuerzo y dedicación ha forjado la identidad de la familia en la región.
El viñedo de la chacra no solo proveía vino para el consumo familiar, sino que también se comercializaba, reflejando así la práctica común entre los chacareros de la zona. Aunque actualmente las piletas permanecen vacías y sin uso, Milton Zucchini ha decidido no renovarlas, buscando de esta manera honrar el pasado familiar y mantener vivas las tradiciones de la producción vitivinícola.
La Chacra 42 se ha convertido en un lugar de referencia en Centenario, donde la historia y el trabajo de una familia se entrelazan con la evolución de la región. La inmovilización de la chacra frente al avance de la urbanización y el desmembramiento de propiedades agrícolas destaca el compromiso de la familia Zucchini-Maldonado por mantener sus raíces activas y visibles.
A medida que muchas chacras en el Alto Valle enfrentan el riesgo de ser loteadas o abandonadas por sus propietarios, el caso de la Chacra 42 resalta la importancia de la conservación del patrimonio familiar y la relevancia histórica de las familias pioneras que construyeron la identidad agrícola de Centenario. Este compromiso a largo plazo de la familia Zucchini no solo protege su legado, sino que también sirve de ejemplo para futuras generaciones sobre la importancia de la historia local.