Chiche Gelblung realizó una autopsia ficticia a un extraterrestre en su programa
En 1995, Chiche Gelblung llevó a cabo una autopsia simulada de un extraterrestre en su programa "Memoria" para demostrar la falsedad del famoso video de Roswell. Utilizando un muñeco de látex y vísceras de pollos, Gelblung mostró cómo la imagen podía ser manipulada, anticipando problemas actuales de desinformación.

En 1995, Chiche Gelblung, presentador de "Memoria" por Canal 9, inició un audaz experimento televisivo para desmentir el infame video de la supuesta autopsia de un extraterrestre que había causado revuelo mundial. La producción destinó 4.000 dólares para elaborar un muñeco de látex que imitara al ser del video británico, con una estética cuidada que incluía prótesis y efectos visuales de alto impacto.
Para maximizar el efecto realista, el muñeco fue fabricado con un interior lleno de vísceras de pollo, algo que resultó crucial durante la simulación quirúrgica. La escenografía se transformó con sábanas blancas y un cuidadoso diseño que emulaba un ambiente médico, y se contrataron médicos reales para llevar a cabo la autopsia, lo que aumentó la credibilidad del acto.
Durante la transmisión, los televidentes fueron testigos de una serie de cortes y extracciones en el muñeco bajo una estética cuidadosa, que alternaba entre primeros planos y filtros en blanco y negro. La puesta en escena provocó un abanico de reacciones en la audiencia, desde el asombro hasta la risa, al percatarse de la broma.
Al final de la presentación, Gelblung rompió la ilusión al mostrar los elementos que compusieron el fraude, evidenciando así cómo una narrativa audiovisual puede ser manipulada. Esta lección sobre la fragilidad de las pruebas visuales se volvió aún más relevante en un mundo contemporáneo que enfrenta desafíos como las fake news y los deepfakes.
Este episodio se erigió como un evento crucial en la historia del periodismo en Argentina, y marcó un hito al fusionar entretenimiento y pedagogía, ofreciendo no solo un espectáculo, sino también una enseñanza sobre la crítica del consumo mediático. Su impacto se siente hasta hoy en un contexto de creciente desinformación en redes sociales y plataformas digitales.
Gelblung y su "autopsia" abrieron un debate que resuena en la actualidad, invitando a la reflexión sobre cómo los medios pueden influir en la percepción pública y la importancia de abordar la información con escepticismo y análisis crítico.