Chile anuncia nueva ruta comercial con las Islas Malvinas que comenzará en un mes
El gobernador chileno de Magallanes anunció el inicio de una ruta comercial hacia las Islas Malvinas, comenzando en un mes. Este servicio mensual busca abastecer a la población británica del archipiélago.

El gobernador de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies, confirmó que una nueva ruta comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas comenzará a operar en aproximadamente un mes. Este cambio logístico se enmarca en el interés de abastecer a los cerca de 3.000 residentes británicos de la isla, que carecen de un acceso directo a productos básicos e insumos.
Flies aclaró que esta iniciativa no está relacionada con el proyecto de explotación de hidrocarburos Sea Lion, sino que se orienta a facilitar el comercio y el abastecimiento. Durante una entrevista en CNN Chile, el gobernador argumentó que las restricciones comerciales han sido "injustas y limitantes" para la población isleña. El anuncio surge también en un contexto de tensión, tras denuncias del Gobierno argentino sobre vuelos ilegales hacia Punta Arenas, en un momento álgido de las relaciones entre los países involucrados.
La nueva ruta contempla un viaje mensual con el objetivo de llevar alimentos, productos de consumo diario y materiales de construcción a las Islas Malvinas. Este modelo logístico se compara con las operaciones privadas actuales hacia Rapa Nui, sugiriendo que el comercio entre naciones debería ser más flexible. El gobernador expresó que no debería haber un bloqueo comercial basado en disputas territoriales, llamando a reconsiderar las dinámicas comerciales existentes.
El anuncio complementa la realización del Punta Arenas Business Showroom, un evento comercial que reunió a empresarios de las islas y de Magallanes. Flies, junto al alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, enfatizó la intención de convertir la ciudad en el principal punto de abastecimiento para las islas, proyectando reconciliar relaciones comerciales que se traduzcan en ingresos significativos, estimados en alrededor de 20 millones de dólares anuales.
La logística formal de este acuerdo está respaldada por un contrato con la naviera Eastern Island Naviera, asegurando que los barcos que realicen este servicio no posean bandera británica, evitando así posibles tensiones diplomáticas. Esta propuesta no solo ampliaría los horizontes comerciales entre Chile y las Islas Malvinas, sino que también podría representar una oportunidad económica vital para la región de Magallanes y potenciar su conexión con el Atlántico Sur.