Chile refuerza su presencia militar en Magallanes con nuevas bases y renovación de flota
El gobierno chileno anunció un ambicioso plan para fortalecer la presencia militar en la Región de Magallanes. Las medidas incluyen nuevas bases y la renovación de flota aérea, terrestre y naval, con un enfoque en la defensa estratégica en la Antártida.

El 25 de septiembre, durante un evento en la Base Aérea Chabunco, el ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, comunicó un plan para robustecer la infraestructura militar en la zona austral de Chile. Esta iniciativa incluye la construcción de nuevas bases que suplirán la falta de cobertura permanente en sectores cruciales, aumentando así la capacidad de respuesta del país en el contexto geopolítico actual, especialmente en relación con la Antártida.
El plan contempla la renovación de las capacidades aéreas, terrestres y navales del país. Un punto destacado es el anuncio del reemplazo de los aviones F-5 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), que han estado en operación durante medio siglo. Se prevé la evaluación de opciones de nueva generación que puedan ser adquiridas para modernizar la flota de combate, así como la mejora de los helicópteros Bell UH-1H, ya aprobada y financiada.
Además, la Fuerza Aérea planea incorporar nuevas capacidades de patrullaje aéreo de largo alcance para la Armada hacia 2027, mediante la modernización de aviones cargueros C-130 Hércules. En el ámbito del Ejército, se autorizó la modernización de los tanques Leopard 1 presentes en la región de Magallanes, incluido un programa para adoptar tecnologías de guerra electrónica y sistemas no tripulados.
Este esfuerzo se enmarca en un programa de modernización más amplio que abarca las tres ramas de las Fuerzas Armadas chilenas hasta el año 2043. La intención del gobierno es no solo modernizar el equipamiento, sino también mejorar la infraestructura naval de Punta Arenas y reforzar la presencia chilena en la Antártida, con trabajos previstos en la Base Presidente Eduardo Frei Montalva y el muelle de Bahía Fildes.
El gobierno de Chile ha decidido excluir al Ministerio de Defensa de los ajustes presupuestarios del 3% que están siendo aplicados a otras carteras, lo que refleja la prioridad que se le da a la inversión en capacidades estratégicas. Para 2026, se prevé que la inversión militar sea significativamente mayor que la del año anterior, lo que resalta la intención de mantener una defensa proactiva en una región de creciente relevancia geopolítica.
Este plan de defensa se presenta en un contexto donde la estabilidad en la región austral se vuelve esencial, tanto por los desafíos climáticos como por los intereses en la Antártida, donde varios países están intensificando sus actividades.