China intensifica la recaudación fiscal sobre grandes fortunas
En el primer semestre de 2026, China incrementó su recaudación fiscal un 13,1%, enfocándose en las grandes fortunas. Este crecimiento se relaciona con un control más estricto sobre las declaraciones de patrimonio, especialmente de activos fuera del país.

Durante el primer semestre de 2026, la recaudación fiscal por impuestos sobre la renta en China experimentó un aumento significativo del 13,1% en comparación interanual. Este crecimiento se atribuye a una vigilancia más estricta sobre las grandes fortunas, las cuales se definen como aquellas que superan los 10 millones de yuanes, equivalente a aproximadamente 1,5 millones de dólares. Analistas de Goldman Sachs destacan que la recaudación creció un 17% solo en junio, un mes clave para las finanzas nacionales.
La recaudación de impuestos sobre la renta está relacionada con problemas financieros que enfrentan algunas administraciones locales, que han sufrido debido a una alta deuda oculta y la crisis del sector inmobiliario, lo que ha llevado a un descenso en las subastas de terrenos, una fuente tradicional de ingresos para estos gobiernos. Como resultado, las autoridades locales han comenzado a adoptar un enfoque más agresivo en cuanto a la recaudación de impuestos, buscando equilibrar sus déficits presupuestarios.
En el contexto de un creciente déficit, el Ministerio de Hacienda de China ha fijado como objetivo una carga fiscal "razonable", lo que implica un refuerzo en la aplicación de las leyes fiscales existentes y el cierre de vacíos legales. Este cambio se enmarca dentro del plan quinquenal 2026-2030, que busca una reestructuración en el sistema tributario y una mayor responsabilidad financiera de los contribuyentes más adinerados.
Además, el Gobierno central ha intensificado su control sobre los activos extraterritoriales de los ciudadanos, enfocándose en la declaración de patrimonio en el extranjero y los beneficios provenientes de inversiones en el exterior. Se estima que el 60% de los ingresos recaudados regresan al gobierno central, mientras que el 40% restante se destina a las autoridades locales, lo que resulta crucial para las regiones que experimentan desaceleración económica.
A pesar de este impulso en la recaudación de impuestos sobre la renta, el impuesto al valor agregado (IVA) permanece como la principal fuente de ingresos fiscales en el país, representando casi el 40% del total. En el primer semestre, a pesar de las dificultades económicas, los ingresos por IVA crecieron un 6% respecto al mismo periodo del año anterior.
En conjunto, los ingresos fiscales totales de los primeros seis meses de 2026 aumentaron un 4,7%, superando el objetivo del 2,2% planteado por el Ministerio de Hacienda. Esto se considera una mejora notable en el contexto de restricciones económicas que enfrenta China, reflejando esfuerzos en materia de recaudación y gestión fiscal.