Chubut investiga el robo de 233 ampollas de fentanilo y propofol en hospital de Rawson
La Justicia de Chubut investiga el faltante de 233 ampollas de fentanilo y propofol del Hospital Santa Teresita en Rawson. Denunciado por personal de salud en noviembre de 2025, el caso ganó atención pública recientemente.

La presunta sustracción de 233 ampollas de fentanilo y propofol en el Hospital Subzonal Santa Teresita de Rawson ha generado preocupación tanto en la comunidad sanitaria como en las autoridades judiciales de Chubut. La denuncia, originada en noviembre de 2025 por trabajadores del hospital, salió a la luz en las últimas horas tras las declaraciones de funcionarios provinciales respecto a la investigación en curso.
El secretario de Salud de Chubut, Sergio Wisky, confirmó que la investigación está en marcha, aunque aclaró que todavía no hay evidencia concreta que respalde el faltante. Según el funcionario, el ministerio ha proporcionado toda la documentación solicitada a la Justicia, incluyendo registros de medicamentos controlados, que están a disposición de las autoridades judiciales. Wisky destacó que esta es una situación delicada que data del año pasado y que esperan un pronunciamiento de la Justicia.
Los trabajadores del Hospital Santa Teresita informaron a la Oficina Judicial de Rawson sobre la desaparición de 213 ampollas de fentanilo y 20 de propofol, fármacos esenciales en la medicina moderna, especialmente en unidades de terapia intensiva para pacientes con condiciones graves. Este hecho ha provocado una serie de diligencias en el marco de una investigación formal en la que se están tomando declaraciones a los denunciantes y se solicitó información detallada sobre cómo se almacenan y distribuyen estos medicamentos en el hospital.
El fiscala federal Fernando Gélvez, a cargo del caso, mencionó que por ahora no hay personas imputadas y no se ha establecido una fecha precisa para cuando ocurrió el faltante. En un desarrollo adicional, la jueza provincial Karina Breckle inicialmente consideró que el caso debía ser tratado por la Justicia federal, debido a la posible irregularidad relacionada con sustancias controladas. Sin embargo, ante la oposición del fiscal, el asunto fue devuelto al ámbito provincial por el juez federal Gustavo Lleral.
Ante la importancia del fentanilo en el tratamiento de dolor severo, su desaparición plantea no solo un problema legal, sino también una grave cuestión de salud pública. Este opioide sintético, que puede ser de 50 a 100 veces más potente que la morfina, es de uso restringido en ambientes médicos y su manejo requiere un control estricto.
Ahora, la Justicia provincial de Chubut deberá continuar con su investigación, enfrentando el desafío de esclarecer las circunstancias de la desaparición de estos medicamentos y las posibles implicaciones para el hospital y los pacientes que dependen de ellos. El avance en las diligencias será crucial para determinar la responsabilidad y evitar que situaciones como esta se repitan en el sistema sanitario regional.