Ciclista atropellado en Neuquén será indemnizado tras fallo judicial
Un ciclista que fue atropellado en Neuquén fue indemnizado tras demostrarse que tenía paso habilitado. La absolución se basó en el testimonio de una testigo que contradijo al conductor de la camioneta.

Un ciclista que sufrió lesiones al ser atropellado por una camioneta en una esquina de Neuquén será indemnizado por los daños sufridos. La sentencia judicial determinó que el ciclista tenía el paso habilitado por el semáforo al momento del accidente, y rechazó las afirmaciones sobre un posible consumo de alcohol que podrían haber influido en su culpabilidad durante el incidente.
El accidente ocurrió en la intersección de la calle Racedo y la Avenida del Trabajador, cuando el ciclista cruzaba con el semáforo en verde y fue impactado por una Toyota Hilux que circulaba por la avenida. Tras el choque, el ciclista fue trasladado al Hospital Heller, donde recibió atención médica por las lesiones padecidas.
Los hechos fueron confusos, ya que el ciclista y el conductor de la camioneta aportaron versiones opuestas del incidente. Mientras que el ciclista afirmó que tenía luz verde, el conductor de la camioneta sostenía que ese no era el caso y lo acusó de estar en estado de ebriedad y de no llevar casco. Sin embargo, un testimonio decisivo de una mujer que presenció el accidente corroboró que el ciclista cruzó correctamente y que la camioneta había violado la señal de tránsito.
La jueza civil María Guadalupe Losada consideró que el relato de la testigo era creíble y sólido, y a pesar de ser la única testigo presencial, su declaración fue suficiente para tomar una decisión en el caso. Esto permitió esclarecer que el ciclista no había actuado de manera imprudente en el momento del accidente.
El conductor de la camioneta apeló la decisión, argumentando que un informe médico mencionaba la presencia de "aliento etílico" en el ciclista. Sin embargo, la Sala II de la Cámara de Apelaciones, conformada por Patricia Clérici y Pablo Furlotti, desestimó este argumento. Los jueces destacaron que no había pruebas concluyentes que establecieran que el ciclista estaba efectivamente alcoholizado en el momento del accidente, ya que no se había realizado un dosaje de alcohol en sangre ni había informes policiales que indicaran alguna infracción.
Este fallo es significativo no solo para el ciclista, que ahora deberá recibir compensación por sus lesiones, sino también para la comunidad, ya que resalta la importancia de la prueba ocular en situaciones de accidente y la necesidad de asegurar la responsabilidad basándose en evidencias claras y robustas.
Con este veredicto, se busca también promover mayor responsabilidad y precaución entre conductores y ciclistas, enfatizando la relevancia de respetar las señales de tránsito, especialmente en zonas de alta circulación.