Científicos desafían modelos sobre el ciclo de vida de estrellas en Orión
Un equipo de científicos, que incluye especialistas de la UNAM, ha realizado mediciones precisas de la masa de estrellas jóvenes en la región de Orión, desafiando modelos existentes sobre sus ciclos de vida.

Investigadores internacionales, entre ellos especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), han realizado importantes estudios en la región de Orión para calcular la masa de estrellas jóvenes. Al aplicar técnicas avanzadas de radioastronomía, el equipo logra "pesar" estas estrellas, algunas de las cuales están ocultas tras nubes de polvo interestelar. Estos descubrimientos permiten cuestionar y afinar los modelos teóricos sobre el ciclo de vida estelar, abriendo la puerta a una profunda revisión de los parámetros utilizados hasta hoy.
Las mediciones se llevaron a cabo mediante el uso de una red de antenas de radio conocida como Very Long Baseline Array (VLBA), que permite captar ondas que atraviesan el polvo cósmico, algo que resulta muy complicado para los telescopios ópticos. Con esta tecnología, pudieron seguir el movimiento de sistemas binarios, es decir, dos estrellas que orbitan entre sí, y determinar su masa de manera precisa.
El proceso incluye varias mediciones: el paralaje, que es el desplazamiento aparente de la estrella causado por el movimiento de la Tierra; el movimiento propio, que es el desplazamiento real en el espacio; y la órbita mutua de las estrellas. Estos datos son necesarios para calcular la masa de forma exacta, que es crucial ya que determina la longevidad y evolución de las estrellas.
Los investigadores analizan una docena de sistemas binarios en el complejo de nubes de Orión, ubicado aproximadamente a 1.300 años luz de la Tierra. Mientras que la mayoría de las masas calculadas se alinean con los modelos teóricos, se identificó al menos un caso con discrepancias significativas, lo que sugiere que se requieren ajustes en los modelos actuales.
La masa de una estrella es fundamental, ya que influye en su duración de vida y su proceso de muerte. Por lo tanto, este nuevo enfoque permite profundizar en el entendimiento de cómo nacen y mueren las estrellas, aspectos que son vitales para comprender la formación de sistemas estelares como el nuestro.
La colaboración incluyó a destacados investigadores como Laurent Loinard y Luis Felipe Rodríguez, quienes han dedicado gran parte de su carrera al estudio de la formación estelar mediante radioobservaciones. Las mediciones del VLBA, comparadas con datos del satélite Gaia de la Agencia Espacial Europea, han mostrado una notable concordancia en posiciones y distancias, aunque algunas pequeñas discrepancias en los movimientos propios resaltan la necesidad de afinar los métodos de astrometría utilizados.
Este estudio, al investigar detalladamente el ciclo de vida estelar, contribuye significativamente a la comprensión de la formación y evolución de las estrellas jóvenes, posicionando al complejo de Orión como un laboratorio natural para futuras investigaciones en astrofísica.