Cierre de la Ruta 40 en Santa Cruz por condiciones climáticas severas
La Ruta Nacional 40 fue cerrada temporalmente en Santa Cruz debido a fuertes vientos y nieve, generando restricciones de tránsito durante cuatro horas. Vialidad Nacional y Seguridad Vial trabajaron en el lugar para acompañar a los vehículos atrapados hasta la reapertura, aunque con precauciones por hielo en la ruta.

En la jornada del lunes, la Ruta Nacional 40 en Santa Cruz sufrió un corte que se extendió por cuatro horas, afectando la circulación de todo tipo de vehículos en el tramo que conecta La Esperanza con El Calafate. La restricción se debió a un fuerte temporal que trajo consigo vientos intensos, acumulación de nieve y baja visibilidad, especialmente en la zona de la Cuesta de Miguez, donde se reportaron condiciones de visibilidad nula durante el corte.
El corte, que se implementó a las 9 de la mañana y se levantó a las 13, tuvo como objetivo garantizar la seguridad de los conductores en un contexto meteorológico adverso. Durante la restricción, el personal de Vialidad Nacional, junto a la Policía de Santa Cruz y otras agencias, asistió a los vehículos que ya se encontraban en circulación, asegurando su desplazamiento hasta que fue posible reanudar el tránsito con seguridad.
Tras el levantamiento del corte, las autoridades advirtieron sobre la necesidad de extrema precaución al volver a circular, dado que en algunos sectores aún persistían escarcha y voladeros. Por tal motivo, se recordó la obligatoriedad de portar cadenas, en línea con la normativa provincial destinada a garantizar la seguridad en las rutas de Santa Cruz, especialmente en épocas de nieve y hielo.
El cierre de la Ruta 40 coincidió con alertas amarillas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que preveía nevadas y lluvias en diversas partes de la provincia. Se estima que las nevadas podrían acumular entre 10 y 20 centímetros, afectando principalmente a sectores del departamento Lago Argentino, Río Chico y áreas elevadas de Corpen Aike y Güer Aike. En las zonas más bajas, las precipitaciones se manifestarían en forma de lluvia, con acumulados que podrían alcanzar entre 10 y 20 milímetros.
Ante este panorama meteorológico, el SMN recomendó a la población que evite circular si no es necesario y que utilice vehículos que estén adecuadamente equipados para transitar por hielo y nieve. A medida que las condiciones mejoren, se espera que el tránsito en la Ruta 40 se restablezca con normalidad, pero será fundamental que los conductores respeten las indicaciones de seguridad para evitar accidentes.
Finalmente, la Ruta 40, uno de los corredores más importantes de la Patagonia, se convierte en un punto crítico en la infraestructura vial durante el invierno, afectando la conectividad entre diferentes localidades y el turismo en la región, especialmente en El Calafate, un destino turístico reconocido.