Cierre de las Cataratas del Iguazú por crecida del río tras lluvias intensas
El Parque Nacional Iguazú ha cerrado preventivamente sus circuitos turísticos debido a una crecida extraordinaria del río, que superó los 11 millones de litros por segundo. Esta intensa lluvia, asociada a El Niño, afecta también otras áreas del Litoral argentino, generando situaciones críticas.

Las intensas precipitaciones que se han registrado en la región provocaron el cierre del Parque Nacional Iguazú, donde las autoridades suspendieron los circuitos turísticos tras alcanzar el río Iguazú un caudal alarmante de más de 11.000 metros cúbicos por segundo. Esta decisión fue tomada como una medida preventiva para proteger tanto a los visitantes como a las estructuras del parque, dado que el caudal superó el límite de seguridad establecido por los protocolos de Parques Nacionales.
La situación no fue del todo inesperada para las autoridades, que ya estaban en alerta por las condiciones cantadas por el fenómeno de El Niño. Sin embargo, la magnitud de las lluvias resultó más intensa de lo pronosticado, afectando no solo a Misiones, sino extendiendo sus efectos a lo largo de toda la cuenca del Litoral argentino. Las alertas naranjas por tormentas continúan vigentes, señalando el riesgo de que la situación pueda empeorar en los próximos días.
La cuenca del Iguazú, que es famosa por su belleza natural y como destino turístico, ahora enfrenta un panorama crítico debido a la presión hídrica generada por las fuertes lluvias en el sur de Brasil. Esto ha elevado el nivel del río y ha generado un alerta entre las autoridades, que buscan garantizar la seguridad de los visitantes y la integridad de las instalaciones del parque.
El impacto de estos fenómenos no solo limita el acceso a uno de los espacios naturales más emblemáticos de la Argentina, sino que también repercute en la economía local, que depende en gran medida del turismo. Los circuitos del parque suelen recibir miles de visitantes anualmente, y esta situación representa una pérdida significativa para la región.
A medida que se prevén más lluvias asociadas al fenómeno de El Niño, las autoridades monitorean de cerca el comportamiento del río y las proyecciones climáticas para evaluar cuándo se podrá reabrir el parque. La seguridad de los visitantes y los trabajadores continúa siendo la prioridad, y se harán comunicados oficiales para informar sobre la evolución de la situación en el parque.
La próxima evaluación de las condiciones permitirá decidir de manera informada sobre la reapertura de los circuitos, una vez que se garantice que la situación haya mejorado y los niveles del agua se encuentren por debajo de los límites de riesgo.