Cierre de pasos fronterizos deja varados a miles de camiones en la Patagonia
El cierre de más de 15 pasos fronterizos con Chile a causa de un intenso temporal de nieve ha dejado a miles de camiones varados en la Patagonia argentina. Transportistas de diferentes países enfrentan pérdidas económicas y condiciones precarias mientras esperan la normalización de las rutas.

Un fuerte temporal de nieve ha causado el cierre de varios pasos fronterizos entre Argentina y Chile, lo que ha dejado a miles de camiones atrapados en la Patagonia. Esta situación ha afectado a las provincias de Mendoza, Neuquén, Santa Cruz y Río Negro, donde las autoridades han decidido cerrar más de 15 cruces internacionales. Los transportistas, que han sido alertados a consultar el estado de las rutas antes de sus viajes, se encuentran en condiciones difíciles mientras esperan que se resuelva la situación.
El angustiante relato de camioneros en la región revela el impacto de esta crisis. Luis Hermosilla, camionero de Añelo, Neuquén, compartió que muchos colegas están durmiendo en sus vehículos debido a la falta de alojamiento disponible. La policía les impide avanzar y les obliga a regresar a estaciones de servicio improvisadas, que ofrecen escasas comodidades. Hermosilla y otros conductores de distintos países, como Chile y Brasil, han relatado la experiencia de convivir en este contexto de incertidumbre y falta de servicios básicos.
Entre los pasos fronterizos que permanecen cerrados, se destacan Jama, San Francisco, Cristo Redentor y Pino Hachado, donde más de 1.500 camiones están estacionados. El Escuadrón 31 de Gendarmería Nacional ha implementado un protocolo de emergencia para asistir a los transportistas, no obstante, la acumulación de nieve y el congelamiento de la Ruta 242 han generado un cuello de botella que dificulta aún más la liberación de los caminos.
La situación se torna crítica para los transportistas, quienes enfrentan pérdidas económicas significativas. Hermosilla explica que muchos conductores trabajan a comisión, lo que significa que no perciben ingresos durante el tiempo que pasan detenidos. Los atrasos en las entregas no son compensados, generando un impacto negativo en la economía personal y de muchas empresas que dependen de esta actividad. La carga que transportan, en su mayoría alimentos perecederos, se encuentra en riesgo de descomposición, aunque aún mantienen la cadena de frío con recursos limitados.
En el ámbito local, lugares como Cutral Co y Zapala también se ven afectados, intensificando la necesidad de medidas de prevención y asistencia que garanticen la seguridad y bienestar de los transportistas. Las autoridades continúan trabajando para despejar las rutas y habilitar nuevamente los pasos fronterizos, pero la incertidumbre sobre la duración de esta crisis climática persiste, dejando a muchos varados e impotentes ante la situación.