Cierre de sucursal de Autofarma en Ushuaia agrava crisis laboral
La cadena de farmacias Autofarma cerró una de sus sucursales en Ushuaia, intensificando la crisis laboral que enfrenta. El cierre afecta a cerca de 200 empleados, quienes temen más medidas en otras localidades de la región.

La cadena de farmacias Autofarma ha profundizado su crisis al cerrar una de sus sucursales, localizada en Ushuaia, el 10 de agosto. Esta situación ha generado gran preocupación entre los trabajadores de la empresa, quienes expresan su angustia respecto a la continuidad de sus puestos laborales. Tal cierre representa un golpe significativo no solo para los empleados de esa sucursal, sino también para sus familias, que dependen de esos ingresos.
Los trabajadores de Autofarma han emitido un comunicado donde exigen respuestas tanto del Gobierno de Tierra del Fuego como de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF). En él, subrayan que el cierre involucra un amplio número de trabajadores, cerca de 200, que ahora enfrentan la incertidumbre sobre su futuro laboral. Además, las declaraciones de los empleados reflejan la angustia que les provoca esta situación, destacando la dificultad de hacer frente a un posible despido en un contexto económico ya adverso.
En Río Gallegos, otra ciudad patagónica, la situación no es mucho mejor. En semanas previas, se había cerrado otra sucursal de Autofarma, en la avenida Kirchner, aunque en ese caso los trabajadores fueron reubicados. La preocupación persiste y crece entre los empleados de la capital santacruceña: se teme que en un mes crean que puedan enfrentar una situación similar de cierre definitivo.
Uno de los puntos críticos en la situación de Autofarma es la deuda que la empresa mantiene con OSEF, la cual, según los trabajadores, podría ser clave para evitar futuros despidos. Las voces de los empleados claman por el pago de deudas pendientes, ya que consideran que esto les podría proporcionar un alivio económico en medio de tanta incertidumbre. La falta de claridad sobre la situación financiera de la compañía y otros pasivos, como los que podría tener con la Caja de Servicios Sociales de Santa Cruz, agrava aún más su situación.
La crisis en Autofarma se origina poco tiempo después de que OSEF y la empresa habían llegado a un acuerdo destinado a normalizar situaciones de deuda respecto de empleados. Con las últimas decisiones, se pone en cuestión la efectividad de este acuerdo, dejando a los trabajadores en la antesala de una incertidumbre laboral permanente. La situación refleja el desafío que enfrentan muchas empresas en la Patagonia frente a un entorno económico complicado y en deterioro.