Cierre del juicio por el femicidio de Estefanía Civardi: alegatos finales
El juicio por el femicidio de Estefanía Civardi entra en su etapa final, con los alegatos de la fiscalía y la defensa. Se espera que el jurado evalúe si Emerson Marín es culpable o no culpable del delito imputado.

El juicio por el femicidio de Estefanía Civardi, que ha generado una gran atención en Bariloche, entra en su fase final tras cuatro extensos días de audiencias. En este momento, un jurado de 15 personas se prepara para debatir la culpabilidad de Emerson Marín. Durante los alegatos de cierre, el fiscal Martín Lozada enumeró lo que consideran pruebas contundentes sobre el caso, destacando tanto la relación entre Marín y Civardi como los detalles alrededor del incidente que le costó la vida a la joven.
El fiscal detalla que el hecho ocurrió en el departamento de la pareja y que se produjo un disparo de un arma reglamentaria. Ante esta situación, Lozada subrayó el historial violento de Marín en sus relaciones sentimentales, manifestando que este patrón se evidenció a través de los testimonios de exparejas que relataron episodios de amenazas y manipulación por parte del acusado. "Emerson Marín es un violento de manual", sentenció Lozada en su exposición.
La fiscalía enfatizó que no se encontró evidencia que apoyara la teoría de un suicidio, como sostuvo la defensa, y que, por el contrario, las circunstancias sugieren claramente un femicidio. Se manifestaron situaciones que reflejan el control que Marín ejercía sobre Civardi, incluyendo una comunicación por WhatsApp, donde ella expresaba su temor sobre posibles acciones violentas debido a los celos de su pareja.
Entre las pruebas presentadas, se incluyeron mensajes donde Estefanía señalaba su deseo de no "morir con un tiro en la cabeza" y su intención de no convertirse en una persona "apagada". Estos elementos fueron utilizados por la fiscalía para ilustrar el estado de angustia y estrés que Vivía Civardi, lo cual, según la psiquiatra forense que testificó, puede llevar a autoagresiones como reacción a situaciones de opresión.
Los testimonios también destacaron el carácter violento de Marín, donde se reveló que mantenía comportamientos celotípicos y aislaba a sus parejas de su entorno familiar y social. Además, el fiscal presentó un claro retrato de cómo el acusado iba escalando su violencia en cada relación.
Ahora, con la finalización de los alegatos, el jurado tendrá la tarea de deliberar sobre las pruebas y decidir si Marín es culpable de femicidio, en un contexto donde la violencia de género es un problema que sigue presente en la sociedad argentina, especialmente en regiones como la Patagonia, donde esta problemática ha sido objeto de amplios debates y campañas de concientización.
A medida que la comunidad aguarda el veredicto, el caso se convierte en un reflejo más de la urgente necesidad de abordar la violencia de género en todas sus formas y fomentar una cultura de respeto e igualdad.