Cimadevilla critica presiones del Gobierno en la interna de la UCR
En la previa a la renovación de autoridades de la Unión Cívica Radical, Mario Cimadevilla denunció fuertes presiones del Gobierno sobre la interna del partido. Cuestionó la actitud pasiva de la actual conducción y alertó sobre la falta de participación de la UCR en decisiones cruciales en Chubut.

La Unión Cívica Radical (UCR) se encuentra en un punto clave con la cercanía de la renovación de sus autoridades, y las tensiones entre sus miembros se han intensificado. En este contexto, Mario Cimadevilla, exsenador nacional y figura relevante dentro del partido, expresó su preocupación sobre el rol del radicalismo en la actual alianza gobernante, señalando que la discusión va más allá de los nombres que compiten por el liderazgo.
Cimadevilla criticó fuertemente al presidente del partido, Gustavo Menna, a quien acusó de haber mantenido a la UCR al margen de los debates políticos que han sido significativos para Chubut. El dirigente expresó que el radicalismo ha estado ausente de decisiones importantes y resaltó la falta de una voz institucional en cuestiones como el acuerdo con YPF, cambios en la ley de pesca y la explotación de recursos naturales en la provincia. Para el exsenador, esto representa un abandono de la identidad del partido.
El también hizo alusión a las presiones que el Gobierno provincial ejerce sobre el partido, calificando a la UCR de estar sometida a los intereses de la gestión encabezada por Ignacio Torres. Según su testimonio, existen prácticas irregulares que buscan influir en la decisión de los delegados para que apoyen a la lista de Merino, lo cual califica como "bajeza extrema". Esto incluye presiones a miembros del partido a cambiar su voto bajo la amenaza de consecuencias personales, lo que Cimadevilla considera un abuso de poder.
A su vez, Cimadevilla criticó los intentos de acercamiento entre el Gobierno de Torres y el peronismo, especialmente con respecto a la reciente habilitación de reelecciones para intendentes. Esta estrategia, según él, evidencia un pacto que favorece a dirigentes comunales justicialistas y margina a la UCR, debilitando así su posicionamiento político en la provincia.
El análisis de Cimadevilla pone de manifiesto la crisis que atraviesan los principales partidos políticos en la región, especialmente en un contexto donde las decisiones sobre recursos hídricos, mineros y energéticos son cruciales para el desarrollo de Chubut. Su llamado a una recuperación de la centralidad del radicalismo en estos debates es un intento de reactivar la participación política frente a las presiones externas.
Con esta situación, el futuro del radicalismo chubutense se presenta incierto, ante la necesidad de una reconstrucción interna que le permita retomar su lugar dentro de la política provincial y nacional. Las próximas semanas serán decisivas para el partido en el marco de la renovación de autoridades y la búsqueda de un equilibrio en sus relaciones con el Gobierno y otras fuerzas políticas.