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Cinco frutales para plantar en primavera y cosechar en casa

La llegada de la primavera representa una excelente oportunidad para quienes desean cultivar árboles frutales en sus hogares. Se destacan cinco especies adecuadas para distintas condiciones climáticas y de espacio en la Patagonia.

Por Auribel Zuarce3 min de lectura
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Cinco frutales para plantar en primavera y cosechar en casa

Con el inicio de la primavera, muchos jardineros aficionados consideran la posibilidad de comenzar su propia producción de frutas en casa. Este momento es especialmente propicio para plantar variedades de árboles frutales, pero es fundamental elegir especies que se adapten a las condiciones climáticas específicas de cada región, como las temperaturas, el tipo de suelo y la cantidad de horas de luz solar. En la Patagonia, la selección de frutales debe hacerse con atención a estas características, lo que puede favorecer el éxito del cultivo y la futura cosecha.

Entre los frutales más recomendados se encuentra el limonero, muy popular por la versatilidad de sus frutos en la cocina durante casi todo el año. Esta especie requiere un lugar con buena exposición solar y un riego regular que prevenga el encharcamiento del suelo. En áreas propensas a heladas, es fundamental plantarlo en un sitio protegido, sobre todo en su etapa joven, para garantizar su desarrollo adecuado.

Otra opción viable para jardines pequeños es el mandarino, que combina una producción atractiva con un tamaño que se adapta mejor a espacios reducidos. Al igual que otros cítricos, su cultivo demanda luz solar abundante y un suelo que drene bien. La floración ocurre en primavera, y los frutos estarán listos según la variedad seleccionada y las condiciones particulares del entorno.

Para los que viven en la Patagonia Norte, la higuera es una alternativa interesante. Según estudios del INTA, esta especie se adapta a diferentes tipos de suelo, aunque rechaza el encharcamiento. Necesita un lugar soleado y tiene el potencial de producir más de una cosecha por temporada, lo que la convierte en una elección atractiva para aquellos que desean variedad en su producción.

El granado también se presenta como una opción robusta y ornamental. Produce flores llamativas y, posteriormente, sus característicos frutos. Aunque tolera bien las sequías una vez establecido, durante sus primeros años necesita un riego adecuado. Requiere buena iluminación y un suelo con buenas características de drenaje.

Finalmente, el naranjo requiere un espacio amplio y una exposición solar apropiada, además de protección frente a heladas. Su floración ocurre en primavera, y el desarrollo de los naranjas demanda varios meses, lo que implica una planificación cuidadosa desde el momento de la siembra. Estas consideraciones son vitales para asegurar que estos frutales prosperen y produzcan una cosecha abundante en el futuro.

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