Claudia Flores: 33 años dedicados a la salud en Picún Leufú
Claudia Alejandra Flores, enfermera en Picún Leufú, ha dedicado 33 años a la salud comunitaria, destacando la importancia de la empatía y el cuidado integral. Su trayectoria abarca desde el acompañamiento en partos hasta cuidados paliativos, transformando la atención en el hospital local.

Claudia Alejandra Flores ha dedicado más de tres décadas a la salud en Picún Leufú, donde llegó en 1990 tras formarse como auxiliar de enfermería en la Cruz Roja de Cutral Co. Desde sus inicios, comprendió que la atención sanitaria abarca mucho más que la mera asistencia: implica un profundo compromiso humano con los pacientes y sus familias. Esta vocación la llevó a trabajar en un hospital con recursos limitados, lo que fortaleció su deseo de garantizar un acceso equitativo a la salud.
A lo largo de su carrera, Claudia ha tenido la oportunidad de acompañar tanto a recién nacidos como a pacientes en cuidados paliativos, experiencias que han dejado una huella duradera en su vida profesional. Su interés por los pacientes oncológicos, en particular, le ha enseñado valiosas lecciones sobre la fortaleza humana y el amor por la vida. Este enfoque la ha llevado a construir una concepción de la salud pública que prioriza la igualdad de oportunidades para todos.
Aun habiendo asumido roles administrativos, como la dirección del hospital donde trabaja, Claudia mantiene su pasión por la atención directa. Desde su posición, ha trabajado para mejorar la organización de recursos y el acompañamiento del personal, aspectos que considera esenciales para optimizar la atención al paciente. Aunque siente nostalgia por el contacto directo, continúa involucrándose en actividades en terreno, reafirmando su amor por la enfermería.
La evolución de la profesión en su región ha sido notable en los últimos años. Claudia ha observado adelantos significativos en equipamiento y en la llegada de especialistas capaces de brindar atención a la comunidad de Picún Leufú. Sin embargo, subraya la importancia de mantener la dimensión humana en la atención sanitaria, recordando a sus colegas que, en última instancia, trabajan con personas.
Con la jubilación acercándose, Claudia se muestra emocional al reflexionar sobre su trayectoria. La dedicación por sus pacientes y su compromiso con la salud pública la han convertido en un pilar fundamental de la comunidad. Su legado es un recordatorio del poder del cuidado y la empatía, que trascienden el ámbito médico.