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Clausura de mina Cerro Negro genera conflicto con operadora Newmont en Santa Cruz

La mina Cerro Negro, operada por Newmont, detuvo su producción tras la clausura de ocho sectores por irregularidades detectadas en una inspección gubernamental. Esta medida impacta en la operación de la mina y en las regalías del gobierno provincial.

Por Clarin.com - Home4 min de lectura
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Clausura de mina Cerro Negro genera conflicto con operadora Newmont en Santa Cruz

La mina Cerro Negro, considerada una de las más importantes en la producción de oro en Argentina, ha suspendido sus actividades debido a una intervención del gobierno de Santa Cruz. Durante una inspección, las autoridades detectaron varias irregularidades, lo que llevó a la clausura preventiva de ocho sectores de la mina. Newmont, la operadora a cargo, expresó que estas acciones perjudican servicios esenciales para la operación.

Entre las irregularidades encontradas se incluyen vehículos sin la documentación adecuada, fallas en los equipos utilizados y un camión que transportaba combustible a profundidades inadecuadas sin la revisión correspondiente. El secretario de Trabajo de la provincia, Javier Aravena, manifestó que estas condiciones representaban “irregularidades graves para la seguridad de los trabajadores”. La reactivación de las operaciones será posible solo una vez que se corrijan estas deficiencias identificadas.

En respuesta a la clausura, Newmont comenzó a retirar personal del campamento de la mina, indicando que la interrupción afectaba su capacidad para garantizar el abastecimiento de combustible y otros servicios de apoyo necesarios para su operación. La compañía argumenta que las medidas de seguridad impuestas han hecho inviable la continuidad de las actividades tanto para el personal como para el funcionamiento de la mina.

El impacto de esta detención de operaciones va más allá de la empresa, ya que afecta directamente a la economía local, especialmente en términos de producción y regalías. La minería en Santa Cruz representa una fuente significativa de ingresos para la provincia, y la reducción en la actividad minera compromete las principales fuentes de financiamiento provincial.

Por su parte, el gobierno provincial ha reafirmado su compromiso de preservar la seguridad laboral y ha establecido como requisito un 90% de mano de obra local, lo que refleja un enfoque en generar empleo en la región. Sin embargo, este tipo de regulaciones puede generar tensiones con las operadoras, que buscan mantener la rentabilidad y eficiencia de sus operaciones sin comprometer la seguridad.

El futuro de la mina Cerro Negro dependerá de la capacidad de Newmont para adaptar sus condiciones operativas a las exigencias del gobierno provincial. Mientras tanto, la situación seguirá siendo monitoreada, y es probable que se generen negociaciones entre las partes para encontrar una solución adecuada que permita el reinicio de las actividades sin comprometer la seguridad de los trabajadores ni las normativas provinciales.

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