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Clínica Pasteur de Neuquén incorpora innovadora cámara hiperbárica

La Clínica Pasteur en Neuquén ha integrado una cámara hiperbárica, considerada única en Argentina, que tiene como objetivo revolucionar el tratamiento de diversas patologías. Este equipo promete ofrecer beneficios significativos en la recuperación de heridas y lesiones a través de un innovador sistema de oxigenación.

Por Elena Egea4 min de lectura
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Clínica Pasteur de Neuquén incorpora innovadora cámara hiperbárica

La Clínica Pasteur, ubicada en Neuquén, ha decidido equiparse con una cámara hiperbárica revolucionaria, la cual se asemeja a un submarino y ocupa una parte significativa del consultorio. Esta tecnología, de fabricación alemana, no tiene equivalentes en el país y se espera que posicione a la clínica como un centro de referencia a nivel nacional para tratamientos hiperbáricos, que ya se realizan en otras partes del mundo.

Según la doctora Cintia Becerra, esta cámara permite el tratamiento de condiciones médicas tales como heridas difíciles de cicatrizar, úlceras diabéticas, quemaduras e infecciones. La clínica está en proceso de obtener la habilitación sanitaria necesaria para comenzar su funcionamiento oficial, lo que permitiría atender a pacientes ambulatorios.

La medicina hiperbárica utiliza métodos avanzados donde los pacientes respiren oxígeno puro en un entorno presurizado. En este contexto, la doctora explica que, mientras en condiciones normales el aire contiene un 21% de oxígeno, en las sesiones hiperbáricas se utiliza oxígeno al 100%. Esto aumenta significativamente la oxigenación en el cuerpo, favoreciendo la recuperación de tejidos dañados y la reducción de inflamaciones.

Las hospitalizaciones con este tipo de terapia proporcionan un efecto terapéutico potente, logrando que el oxígeno también se disuelva en el plasma sanguíneo, no sólo en los glóbulos rojos. Esto se traduce en una oxigenación hasta 200 veces mayor que la habitual, lo que puede ser determinante para el tratamiento de diversas patologías expectantes en la región.

Sin embargo, a pesar de su eficacia, la implementación de la medicina hiperbárica en el sistema de salud argentino ha sido lenta. La Dra. Becerra señala que la complejidad de instalación y mantenimiento de este tipo de equipos, así como la necesidad de personal especializado, son obstáculos que han limitado su difusión. Además, la falta de estudios estandarizados ha contribuido a la reticencia en su adopción generalizada.

Con la llegada de esta nueva cámara, se abre una oportunidad no solo para la Clínica Pasteur, sino también para la población de Neuquén y sus alrededores. La integración de esta tecnología podría marcar un antes y un después en la manera en que se abordan ciertas enfermedades y heridas en la región, mejorando los recursos disponibles para tratamientos médicos especializados.

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