Colombia alcanza récord de consumo eléctrico ante altas temperaturas por El Niño
En julio de 2026, Colombia registró un consumo eléctrico sin precedentes, alcanzando 262,67 GWh/día. Este fenómeno se produce en el contexto de un inminente 'Super Niño', que se prevé impactará en la próxima temporada.

En julio de 2026, Colombia marcó un pico histórico en el consumo de energía eléctrica, alcanzando los 262,67 GWh por día. Esta cifra se enmarca en un contexto de creciente preocupación por el fenómeno climático de El Niño, que según pronósticos, provocará un aumento de temperaturas superiores a los registros habituales, presionando aún más el sistema energético del país.
La situación es alarmante, dado que la mayoría de la generación eléctrica del país depende de fuentes hidroeléctricas, que representan el 61% de la producción. Se señala que las plantas térmicas contribuyen un 29%, y la solar un 10%. La dependencia de estas fuentes aumenta la vulnerabilidad del sistema eléctrico, especialmente en temporadas de sequía, donde los niveles de agua en los embalses pueden caer drásticamente.
A pesar de las advertencias de las autoridades para un uso más eficiente de la energía, la demanda ha continuado aumentando, especialmente en regiones como Guaviare, Chocó y la región Caribe. Según el operador del sistema, XM, incluso con los embalses a niveles relativamente altos (más del 80%) antes del verano, el panorama puede complicarse si las condiciones climáticas resultan más severas de lo esperado.
XM también ha emitido recomendaciones para mitigar los efectos adversos de esta situación. Se urge a las generadoras de energía a asegurar la disponibilidad de las plantas térmicas, garantizar el suministro de combustibles para la generación, y acelerar la implementación de proyectos energéticos nuevos y la actualización de proyecciones de demanda, teniendo en cuenta el incremento esperado en las temperaturas.
El fenómeno de El Niño es resaltado como un desafío inminente, con proyecciones que indican una probabilidad del 63% de que alcance una intensidad fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027. En ese contexto, las proyecciones sugieren que el país enfrentará un período dificultoso para el sistema eléctrico, coincidiendo además con mantenimientos programados en generadoras estratégicas, como la central de Guavio.
Entre las regiones más afectadas por el desabastecimiento se encuentra el Caribe, donde se plantea un gran riesgo de demanda no satisfecha, con un déficit de hasta 5,69 GWh. Esta situación se ve complicada por la baja capacidad de importación de electricidad y la elevada dependencia de la generación térmica en departamentos como Bolívar.
El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, ha anticipado la llegada de un “meganiño” para diciembre de 2026, instando al futuro gobierno a implementar medidas que mitiguen las consecuencias en el abastecimiento de agua y el sistema energético del país. Este escenario resalta la necesidad urgente de un enfoque integral para enfrentar los desafíos climáticos y asegurar la estabilidad energética en el territorio nacional.