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Colombia enfrenta un declive en su producción petrolera frente a sus vecinos de la región

Colombia atraviesa un retroceso en su producción de crudo, según datos de la Agencia Internacional de Energía, lo que la aleja de su rol de potencia petrolera regional. Su extracción podría caer a 0,71 millones de barriles diarios en 2027, mientras países como Brasil y Argentina incrementan su producción.

Por Juan Gaona4 min de lectura
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Colombia enfrenta un declive en su producción petrolera frente a sus vecinos de la región

Colombia se encuentra ante un significativo retroceso en su producción petrolera, un fenómeno que la coloca en una posición menos competitiva frente a otros países de América Latina que están mejorando su capacidad de extracción de hidrocarburos. De acuerdo con proyecciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA), la producción colombiana podría descender de un promedio de 0,76 millones de barriles diarios en 2025 a 0,71 millones para 2027, lo que marcaría una tendencia adversa para el país.

En contraste, Brasil sigue consolidándose como el principal productor de Suramérica, proyectando un aumento en su producción de crudo de 7,0 millones de barriles diarios en 2025 a más de 8 millones en 2027. Argentina, por su parte, también ha tomado ventaja, sobre todo gracias al desarrollo de Vaca Muerta, que podría llevar la producción a cifras superiores a 1 millón de barriles diarios en el mismo periodo, superando en varios puntos a Colombia.

Un cambio notable se ha dado con Guyana, que, en una década, pasó de no tener una industria petrolera significativa a convertirse en un jugador clave en el mercado. Actualmente, este país produce 0,71 millones de barriles diarios y, según proyecciones, se espera que alcance el millón en 2027, lo que podría dejar a Colombia rezagada en la competencia regional.

La caída en la producción y la exploración en Colombia se vincula a decisiones políticas en torno a la energía bajo el gobierno de Gustavo Petro, que suspendió la firma de nuevos contratos de exploración como parte de su enfoque hacia la transición energética. La Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) ha indicado que esta política ha resultado en una reducción del 60% en la actividad exploratoria en los tres años recientes. Sin nuevos incentivos, se estima que la exploración podría caer aún más, con solo 70 pozos comprometidos para el periodo 2026-2030.

Además, el aumento de la carga tributaria para las empresas del sector ha impactado negativamente en la inversión. En 2024, la inversión en exploración y producción de petróleo y gas se redujo a 4.330 millones de dólares, un 10% menos que el año anterior. Las proyecciones indican que esta cifra podría disminuir nuevamente en 2026 debido a una menor confianza de los inversores.

El efecto más directo de la reducción en la actividad exploratoria es la limitación en las reservas de petróleo. La ACP advierte que, sin nuevas perforaciones, las reservas podrían seguir disminuyendo, y la producción podría entrar en una fase de descenso acelerado a partir de 2027 si no se implementan cambios en las condiciones actuales de inversión. Colombia se enfrenta así a un desajuste crítico que podría cambiar su papel en el escenario energético regional.

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