Cómo identificar la preferencia manual en perros y su relevancia en el bienestar animal
La lateralidad en perros, es decir, la preferencia por una de sus patas delanteras, se ha convertido en un tema de interés en el ámbito veterinario. Identificar si un perro es diestro o zurdo puede mejorar su bienestar y facilitar su entrenamiento, además de tener implicaciones en su comportamiento.

La lateralidad es la tendencia que tienen algunos animales, incluidos los perros, a utilizar preferentemente uno de los lados de su cuerpo. En caninos, esto se refleja en la pata delantera que emplean con mayor frecuencia en acciones cotidianas como jugar o caminar. Este fenómeno es un rasgo que se manifiesta en diversas especies y está relacionado con la distribución de actividad entre los hemisferios cerebrales, siendo más marcada en humanos, donde prevalece el uso de la mano derecha.
La identificación de la lateralidad en perros se ha transformado en un tema de estudio relevante, ya que conocer si un perro es diestro, zurdo o ambidiestro puede tener importantes repercusiones en su entrenamiento y bienestar. Investigaciones han sugerido vínculos entre la pata dominante y factores como la agresividad o la función cognitiva. El veterinario Juan Enrique Romero resalta que comprender estas preferencias no solo optimiza el adiestramiento, sino que también mejora la calidad de vida del animal.
Un estudio de la Universidad de Bari evidenció que la lateralidad en perros está relacionada con características conductuales, como su respuesta inmune y rasgos de personalidad. Esto sugiere que la habilidad de un perro para interactuar con su entorno puede depender de su lateralidad, destacando la importancia de esta característica en la atención veterinaria y el manejo adecuado del animal.
Para determinar cuál es la pata dominante de un perro, existen varias pruebas que pueden realizarse. Una de las más simples es ofrecerle un juguete interactivo, observando cuál de sus patas utiliza mayormente para interactuar con el objeto. Otra técnica común es solicitarle que dé la pata en varias oportunidades y registrar cuál de las dos patas usa con más frecuencia.
Los resultados de estas pruebas no solo permiten identificar la lateralidad, sino que también pueden ser utilizados por los dueños y entrenadores para adaptar el aprendizaje a las necesidades del perro. Así, el conocimiento sobre la lateralidad no solo enriquece la comprensión del comportamiento canino, sino que puede ser un factor determinante en su salud física y emocional.
A medida que estos enfoques se integran en la práctica veterinaria cotidiana, se espera que cada vez más dueños de perros realicen estas sencillas pruebas, mejorando así la calidad de vida de sus mascotas y optimizando los métodos de entrenamiento de manera efectiva.