Cómo lograr papas al horno más crocantes con un simple truco
Cocineros sugieren un truco simple para obtener papas al horno doradas y crujientes. Agregar fécula de maíz podría ser la clave para lograr la textura deseada.

Las papas al horno son una guarnición popular en muchas mesas argentinas, frecuentemente servidas con carnes, pollo o verduras. Sin embargo, lograr que queden perfectamente doradas y crocantes por fuera, manteniendo su suavidad en el interior, puede resultar complicado para muchos cocineros caseros. A menudo, las papas terminan blandas o se cocinan de manera desigual, impidiendo que se alcance la textura crujiente ideal.
Un recurso sencillo para mejorar esta preparación es la incorporación de fécula de maíz antes de hornear. Este ingrediente, común en muchas cocinas, ayuda a crear una capa crujiente durante la cocción, mejorando notablemente el resultado final. Para aplicar esta técnica, primero es esencial lavar y cortar las papas en trozos de tamaño uniforme, ya sea en gajos, cubos o bastones, según prefiera el cocinero.
La clave para obtener un buen resultado es asegurarse de que las papas estén completamente secas, ya que el exceso de humedad dificultará que se doran adecuadamente. Después de secarlas, se deben mezclar en un recipiente con un poco de aceite, sal y los condimentos que se deseen. Una vez que las papas están bien mezcladas, se agrega una pequeña cantidad de fécula de maíz y se revuelven para que queden cubiertas de manera uniforme y sin exceso de polvo.
Luego, es importante distribuir las papas de manera que no estén amontonadas en la bandeja para que se puedan cocinar de forma adecuada. Se recomienda precalentar el horno a una temperatura alta, entre 200 y 220 °C, y hornear las papas hasta que estén tiernas por dentro y doradas por fuera. El tiempo de cocción puede variar dependiendo del tamaño de los trozos y de la potencia del horno.
Además de la fécula de maíz, hay otros cuidados que pueden marcar la diferencia durante la preparación. Mantener una superficie seca, evitar el amontonamiento en la bandeja y dar tiempo suficiente para que se doren son pasos fundamentales para alcanzar el resultado deseado.
En conclusión, con algunos ajustes simples en la preparación, es posible disfrutar de papas al horno más doradas y crujientes, sin necesidad de recurrir a métodos más pesados como la fritura. Este truco se convierte en una alternativa práctica para mejorar una receta cotidiana apreciada por muchos.