Conarpesa presenta nuevas pruebas y despide a empleados tras toma de oficinas
Conarpesa ha ampliado su denuncia penal por la ocupación de sus oficinas administrativas, despidiendo a los empleados involucrados y presentando pruebas a la Justicia.

La empresa pesquera Conarpesa ha dado un nuevo paso en la causa judicial iniciada por la ocupación de sus instalaciones administrativas, que tuvo lugar el 15 de julio. En esta reciente etapa, sus representantes legales han presentado nuevas pruebas documentales ante el Ministerio Público Fiscal, ampliando así la denuncia penal ya existente en el caso contabilizado como N.º 99.766. La empresa busca identificar y juzgar a las aproximadamente 40 personas que ingresaron sin autorización a sus oficinas durante un incidente que ha afectado seriamente su funcionamiento.
Los ocupantes, que según la firma eran en parte empleados de Conarpesa, habrían irrumpido en el edificio administrativo justo cuando se abría el portón para la entrada de un vehículo. Se dieron a conocer como miembros del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) y afirmaron actuar en representación de ciertos líderes sindicales durante la toma. La empresa ha hecho hincapié en que esta acción no solo fue una violación de su espacio privado de trabajo, sino que también interrumpió el normal desarrollo de las actividades en la planta, motivo por el cual se decretaron despidos con causa para quienes participaron.
En su presentación judicial, Conarpesa aportó varias pruebas, incluyendo una lista de los trabajadores despedidos y grabaciones que documentan el evento. Estos videos se consideran fundamentales para verificar las identidades de los ocupantes y han sido incorporados al expediente judicial. Además, la empresa ha ofrecido declaraciones testimoniales de personal jerárquico y administrativo que se encontraban en funciones durante la irrupción, lo que refuerza su alegato ante la justicia.
Con el objetivo de avanzar en la pesquisa, Conarpesa solicitó a la Fiscalía que tome declaraciones a las personas implicadas y realice las indagatorias correspondientes. A través de la documentación presentada, la empresa reafirma su compromiso con el respeto al Estado de Derecho y con la protección de sus trabajadores, al tiempo que se deslindan responsabilidades en lo que consideran un acto de ocupación no autorizado en sus instalaciones.
Este tipo de incidentes no son ajenos al contexto local, donde las tensiones entre empresas y sindicatos de la industria pesquera suelen prevalecer en la discusión sobre derechos laborales. La reacción de Conarpesa ante este acto podría sentar un precedente en la manera en que se manejan las disputas laborales en la región, un sector clave en la economía de la Patagonia, donde el empleo en la pesca es vital tanto para el desarrollo económico como para la estabilidad social.
A medida que avanza este caso, será fundamental observar qué medidas tomará la justicia y cómo se resolverán las tensiones que aparentemente se han agudizado entre la empresa y los sindicatos en esta región patagónica vital para la actividad pesquera.