Condena a perpetua por el triple crimen de Chascomús
Francisco Waldemar Redd fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de su padre, su madrastra y su hermanastro en Chascomús. El crimen, calificado por homicidios horrorosos y premeditados, dejó al país conmovido.

Francisco Waldemar Redd, un joven de 22 años, fue sentenciado el lunes a prisión perpetua tras haber asesinado de manera brutal a su padre, su madrastra y su hermanastro en Chascomús, provincia de Buenos Aires. Este veredicto fue emitido por el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 1 de Dolores, casi tres años después del triple homicidio que conmovió a la opinión pública.
Los delitos por los que se lo condenó incluyen homicidio calificado por el vínculo en el caso de su padre, Diego Reddy; homicidio agravado por alevosía respecto de su madrastra, María Eugenia Suárez, y homicidio simple por el asesinato de su hermanastro, Ignacio, de solo 11 años. La pena impuesta no permite la posibilidad de libertad condicional, por lo que su tiempo efectivo en prisión será, al menos, de 40 años.
El proceso judicial reveló que Redd había preparado el crimen con anticipación. Un día antes del asesinato, había vendido 20 vacas propiedad de su padre por aproximadamente 3,4 millones de pesos, lo que generó tensiones económicas y familiares. Se estableció que días antes del ataque, había solicitado un rifle .22, argumentando que lo necesitaba para actividades de caza.
El ataque comenzó el 29 de diciembre de 2023, cuando Redd disparó contra su madrastra mientras ella cocinaba, asesinándola instantáneamente. Posteriormente, se dirigió a donde se encontraba Ignacio, a quien atacó con un disparo en el abdomen y luego golpeó en la cabeza con un objeto contundente. A pesar de ser trasladado al hospital, el niño no sobrevivió a las severas lesiones.
La defensa del acusado solicitó la absolución, pero el fiscal del juicio argumentó que detrás de los homicidios existían conflictos económicos y problemas familiares que motivaron este horrendo acto. El juicio no solo evidenció la brutalidad del crimen, sino también la complejidad de las relaciones familiares que llevaron a esta tragedia.
Este caso ha repercutido en Chascomús y en la sociedad argentina en general, provocando un amplio debate sobre temas como la violencia intrafamiliar, la salud mental y la necesidad de medidas preventivas ante situaciones de conflicto familiar que puedan escalar en violencia fatal. La sentencia ratifica la gravedad de este tipo de delitos y la responsabilidad del Estado en la protección de las víctimas.