Condena de cuatro años a hombre por distribuir material de abuso infantil
Un tribunal en Mendoza sentenció a un hombre a cuatro años de prisión por la distribución de material de explotación sexual de menores. La investigación reveló la posesión de más de 260 videos relacionados con el abuso infantil.
El Tribunal Penal Colegiado N.º 2 de Mendoza, a cargo del juez Juan Manuel Pina González, dictó una condena de cuatro años de prisión a un hombre identificado como D.R.J. por la tenencia y distribución de materiales vinculados a la explotación sexual de menores. Este fallo se produce tras un juicio abreviado, donde se determinó que el acusado había compartido de manera ilegal contenido relacionado con el abuso infantil, específicamente de menores de 13 años.
Durante la investigación, que se llevó a cabo desde septiembre de 2019 hasta noviembre de 2023, se recopilaron pruebas contundentes que incluían 267 videos. D.R.J. utilizaba diversas plataformas de redes sociales, como Facebook, para realizar envíos (uploads) de este material ilícito, empleando su nombre real y un correo electrónico registrado a su nombre. De hecho, se detectó que el condenado había realizado múltiples encuentros en línea en distintos horarios, lo que evidenció una actividad sistemática y prolongada en el tiempo.
El análisis del dispositivo del acusado permitió descubrir un esquema más amplio de participación. Se encontraron 21 cuentas de usuario en aplicaciones de mensajería y redes sociales, tales como Telegram, Instagram, Whatsapp y Chrome. De esas cuentas, los investigadores identificaron que 131 vídeos estaban almacenados en Telegram y 136 en Whatsapp, específicamente en la carpeta de archivos enviados. Esta amplia gama de aplicaciones sugiere un intento deliberado de distribución y ocultación del material ilegal.
Adicionalmente, entre los hallazgos se incluyó el historial de búsqueda del dispositivo, donde aparecían varios enlaces a sitios relacionados con la explotación sexual infantil. Este descubrimiento fue clave para el desarrollo de la causa y permitió demostrar la gravedad de los delitos cometidos por el imputado.
La condena de D.R.J. no solo representa un avance en la lucha contra la trata de personas y la explotación infantil, sino que también subraya la importancia de la vigilancia en línea y las acciones legales en un contexto donde el acceso a material perjudicial puede ser facilitado por la tecnología.
Se espera que esta condena sirva como un precedente en la lucha contra estos crímenes, generando una mayor conciencia sobre la necesidad de proteger a los menores en el entorno digital y la responsabilidad de las plataformas que alojan este tipo de contenidos. Mientras tanto, las autoridades continúan trabajando para desmantelar redes de distribución y explotación de material abusivo a través de internet.