Condenan a Eduardo Inda por difamar a Rubén Sánchez en Ok Diario
El periodista Eduardo Inda y su medio Ok Diario fueron condenados por difamación hacia Rubén Sánchez, presidente de Facua, tras publicar que formaba parte de una red de acoso. La sentencia, del Tribunal de Sevilla, obliga a Inda a rectificar y a asumir los costos del proceso legal.

El Tribunal de Instancia de Sevilla ha dictado una sentencia condenatoria contra el periodista Eduardo Inda y el medio Ok Diario. La condena se origina por la publicación de un artículo que afirmaba que Rubén Sánchez, presidente de la asociación de consumidores Facua, era parte de una "red de acoso". La información, que apareció el 7 de abril de 2026, generó la respuesta inmediata de Sánchez, quien demandó a Inda por la difamación.
En su fallo, el juez Alejandro Surián Llano indicó que existe una "discordancia esencial" entre el título del artículo y el contenido restante, donde se aclara que la Guardia Civil no había encontrado evidencias que vincularan a Sánchez con la investigación. La sentencia exige a Inda y a su medio publicar una rectificación que debe dejar clara esta falta de pruebas.
Además, la resolución del tribunal establece que la rectificación debe ser difundida tanto en Ok Diario como en sus plataformas de redes sociales. El juez también desestimó la defensa del medio, que argumentó haber incluido la versión de Sánchez, ya que consideró que se había presentado de manera incompleta.
La sentencia limita la información que Ok Diario deberá publicar, al no incluir detalles adicionales solicitados por Sánchez que se consideraron fuera del ámbito del proceso legal. Asimismo, se ordena al medio y a su editor asumir todas las costas del juicio.
Este caso pone de relieve el papel de la prensa en la difusión de información, especialmente cuando se relaciona con figuras públicas y temas sensibles como el acoso. La resolución judicial podría sentar un precedente sobre la responsabilidad en la veracidad de las informaciones publicadas, un tema relevante en el contexto de los derechos de los consumidores y la ética periodística.
Finalmente, se anticipa que las partes podrían apelar la decisión, dada la naturaleza del fallo y sus implicancias en la reputación de los involucrados. La historia refleja la tensión entre libertad de expresión y la necesidad de cuidar el honor y la imagen de los individuos involucrados en la información mediática.