ADCDiario

Condenan a enfermero de Esquel por el robo de morfina en el hospital

Un enfermero de Esquel fue condenado por la sustracción de morfina del Hospital Zonal, con una pena de dos años y seis meses de prisión en suspenso. La conducta del acusado fue considerada grave debido a su profesión y la naturaleza del medicamento.

3 min de lectura
Compartir
Condenan a enfermero de Esquel por el robo de morfina en el hospital

En la ciudad de Esquel, un enfermero identificado como Marcelo Gustavo Villarroel fue condenado a dos años y seis meses de prisión con ejecución condicional por robar morfina del Hospital Zonal de esa localidad en los años 2024 y 2025. La sentencia, dictada por un tribunal mixto, se fundamentó en la gravedad de las circunstancias del delito, dado que las ampollas sustraídas nunca fueron recuperadas, generando inquietudes sobre su destino.

Los hechos delictivos tuvieron lugar en fechas críticas, específicamente entre el 26 de diciembre de 2024 y el 5 de enero de 2025, durante turnos en los que había menos personal en la guardia del hospital. Villarroel, con más de 30 años de experiencia en su campo, se aprovechó de su conocimiento sobre las rutinas del hospital y las circunstancias que facilitaron el robo, como la escasa presencia de colegas y la falta de monitoreo efectivo en esos horarios.

El tribunal consideró varios agravantes, entre ellos la naturaleza de la morfina, un medicamento controlado vital para situaciones de urgencia. La sustracción de este medicamento no solo implica un acto delictivo, sino también un grave atentado contra la seguridad sanitaria de la comunidad. Además, se valoró negativamente el abuso de su cargo y la confianza depositada en él como funcionario público, puesto que Villarroel violó las responsabilidades éticas y legales que le eran exigibles.

Durante el juicio, también se destacó la forma en la que el enfermero accedió a los estantes de morfina, incluso hurgando entre las pertenencias de un colega para obtener las llaves necesarias. Esta reiteración del delito, en dos ocasiones, aumentó la severidad del fallo judicial. Sin embargo, en su favor se tuvo en cuenta su falta de antecedentes penales, lo que se presentó como una atenuante en sus circunstancias.

La denuncia inicial de la falta de morfina fue realizada por el director del hospital, lo que llevó a la instalación de cámaras de seguridad para identificar al responsable, que resultó ser Villarroel. La sentencia no solo lo condena a prisión, sino que lo inhabilita para ejercer como enfermero durante un periodo equivalente a cinco años, duplicando así el tiempo de su condena.

Este caso resalta la importancia de establecer controles más rigurosos en el manejo de medicamentos sensibles en los hospitales, especialmente en un contexto como el patagónico, donde la disponibilidad de recursos médicos puede ser limitada. Además, incita a reflexionar sobre la ética profesional en el sector de la salud y las implicaciones de la sustracción de medicamentos controlados.

Compartir

Más noticias