Condenan a enfermero de Esquel por robo de morfina en hospital público
Un enfermero del Hospital Zonal de Esquel fue condenado a dos años y medio de prisión por el robo de morfina. El tribunal destacó la gravedad del hecho, dada la naturaleza restringida de la sustancia y el impacto en la atención médica.

Un enfermero del Hospital Zonal de Esquel, provincia de Chubut, ha recibido una condena de dos años y seis meses de prisión de ejecución condicional por el robo de morfina, un medicamento opiáceo de alto control. La decisión se tomó en un fallo unánime del tribunal, que también le impuso la inhabilitación para ejercer su profesión por un período que duplica la duración de la condena.
Los hechos que llevaron a esta condena se produjeron entre finales de 2024 y principios de 2025, cuando el enfermero identificado como Marcelo Gustavo Villarroel sustrajo un total de siete ampollas de morfina del servicio de urgencias del hospital. Los jueces justificaron la severidad de la pena al considerar que el robo no solo representaba una pérdida de valor económico, sino que también afectaba la capacidad de respuesta del sistema de emergencias médicas, que depende de una reserva adecuada de medicamentos para tratar el dolor agudo y otras condiciones críticas.
El tribunal estuvo integrado por los jueces Martín O’Connor, José Luis Ennis y Jorge Novarino, así como los vocales populares Emiliano García y Celestina Farías. Durante el juicio, se subrayó la confianza mal utilizada y el abuso de su función por parte del enfermero, quien contaba con más de 30 años de experiencia en el ámbito de la salud. Esta trayectoria le otorgaba un claro conocimiento sobre las rutinas del hospital, lo que facilitó su accionar delictivo.
Además, la Fiscalía resaltó que Villarroel actuó mientras estaba en funciones dentro del sistema público de salud, lo que agravó su responsabilidad, ya que los profesionales de la salud tienen obligaciones legales y éticas que deben respetar. El tribunal también consideró la reiteración de los delitos, dado que se presentaron múltiples episodios de robo en poco tiempo.
El impacto de esta condena trasciende lo individual, dado que pone en evidencia la importancia de preservar la integridad de los profesionales que operan en el sistema de salud pública. Los robos de medicamentos, especialmente aquellos de uso controlado como la morfina, pueden acentuar problemas en la atención médica en regiones con recursos limitados como la Patagonia, donde la disponibilidad de insumos es crítica.
Con esta sentencia, se espera que se envíe un mensaje claro sobre las consecuencias del delito en el ámbito de la salud pública. Las acciones del enfermero no solo ponen en riesgo la funcionalidad del servicio de emergencias, sino que también afectan la confianza en el sistema de salud por parte de los pacientes y la comunidad.
La condena establece un precedente en la provincia, reafirmando que los abusos de confianza en el ejercicio de funciones públicas serán judicialmente perseguidos y castigados con severidad.
En los próximos meses, se dará seguimiento a la ejecución de la pena y a las acciones administrativas que corresponden al caso, así como a la regulación del control de medicamentos en hospitales públicos para evitar futuras irregularidades.