Condenan a exmilitar por el caso de un nieto recuperado durante la dictadura
Carlos Alberto Vega, excapitán del Ejército, fue condenado a 12 años de prisión por la sustracción y alteración de estado civil de los hermanos Ramos. Los hechos, ocurridos en 1976, son considerados crímenes de lesa humanidad.
El Tribunal Oral Federal de Tucumán ha condenado a Carlos Alberto Vega, un excapitán de inteligencia del Ejército, a 12 años de prisión por su implicación en la sustracción y ocultamiento de Marcos Eduardo Ramos, conocido como el nieto recuperado N°128, así como de su hermano Elías Ismael Suleimán. Este caso data de 1976 durante la última dictadura militar en Argentina y ha sido calificado como un crimen de lesa humanidad.
La sentencia fue dictada por el tribunal compuesto por las juezas Ana Carina Farías y Cristina Edith Giordano, y el juez Federico Bothamley, quienes consideraron que las acciones de Vega configuraron delitos graves. El Ministerio Público Fiscal había solicitado 17 años de prisión efectiva, pero el tribunal optó por imponer una condena que incluye el cumplimiento de la pena con monitoreo electrónico.
La investigación reveló que en diciembre de 1976, al momento de su secuestro, Marcos tenía solo cinco meses y su hermano Elías, ocho años. Su madre, Rosario del Carmen Ramos, militante del PRT-ERP, había sido secuestrada días antes, y se presume que aún permanece desaparecida. Los hermanos fueron privados de su libertad en la vivienda familiar del barrio San Cayetano, Tucumán, donde comenzaron las prácticas de despojo de identidad.
Elías logró escapar a los ocho años después de haber sufrido maltratos y amenazas en un lugar donde otros niños también estaban privados de su libertad. Esta historia resalta las atrocidades cometidas durante el terrorismo de Estado en Argentina, donde miles de personas fueron secuestradas y sus identidades sustraídas o alteradas.
La sentencia, aún pendiente de fundamentos completos que se conocerán el 26 de agosto, anima a la continuidad de las políticas de reparación integral para las víctimas y garantiza el acceso a tratamientos psicológicos para los hermanos Ramos. Asimismo, el tribunal destacó la responsabilidad del Estado argentino en la búsqueda y restitución de las identidades de los menores apropiados en el contexto del terrorismo de Estado, reafirmando compromisos internacionales en materia de derechos humanos.
Este fallo se suma a un marco de justicia que sigue vigente en la sociedad argentina, donde la memoria, verdad y justicia son pilares fundamentales en la lucha contra la impunidad de los crímenes de la dictadura. La condena a Vega representa un paso más hacia el reconocimiento de los derechos vulnerados durante estas épocas oscuras de la historia argentina.