Confirman homicidio en el caso de la niña de 11 años en Berazategui
La muerte de Nerea Geraldine Pereira, una niña de 11 años en Berazategui, ha sido confirmada como un homicidio tras la autopsia. Tres familiares que convivían con ella están bajo investigación por la Justicia.

La investigación sobre la muerte de Nerea Geraldine Pereira, una niña de 11 años hallada sin vida en su hogar de Berazategui, ha dado un giro significativo luego de que la autopsia confirmara el carácter homicida de su deceso. Los resultados de los estudios forenses indicaron que la menor sufrió graves lesiones por múltiples golpes, lo que causó la rotura de la aorta torácica, llevando a un paro cardíaco y a un estado de shock hipovolémico.
La causa, que está bajo la supervisión de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 3 de Berazategui, dirigida por la fiscal Gabriela Mateos, ha comenzado a centrar la investigación en tres familiares directos de la niña, todos quienes vivían con ella al momento de su muerte. Estas personas son Rocío Aldana Pereira, la madre de la niña; Mónica Villalba, la abuela materna; y Carlos Ezequiel Pereira, un tío, quienes permanecen en calidad de investigados.
Desde el inicio de la investigación, las autoridades habían detectado indicios de severa violencia física, y la autopsia halló lesiones compatibles con golpes en diversas partes del cuerpo, así como signos de hemorragias internas. Además, existen elementos que sugieren posibles abusos sexuales previos, que aún están siendo analizados.
En las primeras etapas de la investigación, la familia de Nerea había sostenido que se trataba de un suicidio. Sin embargo, los testimonios de vecinos, docentes y personal policial que intervino tras el llamado de emergencia 911 contradijeron esa versión. Al llegar al lugar, la Policía encontró a la niña en una posición fetal en el suelo, lo que llevó a revaluar las circunstancias de su deceso.
Los procesos judiciales continúan mientras los investigados han optado por no declarar ante la fiscalía. A medida que se recopilan más testimonios y pruebas, se intenta reconstruir la vida de Nerea y las condiciones de vulnerabilidad que enfrentaba dentro de su entorno familiar. La situación destaca la problemática del abuso y violencia en ambientes domésticos, un tema crítico en diversas comunidades del país.
Este caso ha conmocionado a la sociedad y reabre el debate sobre cómo proteger a los niños en situaciones de riesgo dentro de su propio núcleo familiar. Las autoridades buscan respuestas para garantizar que los derechos de los menores en situaciones similares sean priorizados y protegidos.