Confirman relación laboral de María Soledad Calle con la UOM en una causa judicial
La investigación sobre María Soledad Calle, vecina de Cristina Kirchner, avanza tras confirmarse su vínculo laboral con la UOM. Los datos revelan importantes salarios y cuestionan la procedencia de sus bienes.

La causa que investiga a María Soledad Calle, quien reside en el mismo edificio que Cristina Kirchner, ha dado un nuevo giro tras la confirmación de su relación laboral con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). El juez federal Julián Ercolini recibió documentación que respalda su trabajo en el sindicato entre abril de 2021 y junio de 2026, periodo en el cual Calle también había negado su vínculo laboral en declaraciones previas.
La metodología utilizada por la Justicia incluye la indagación sobre los ingresos de Calle provenientes de la UOM. Durante 2023, sus ingresos mensuales alcanzaron cifras significativas, con un pago de $3.579.794 en febrero, y montos similares en meses posteriores. Este aspecto es central para las investigaciones, ya que la Justicia intenta determinar si esos salarios lograban justificar la adquisición de bienes como un BMW y un Peugeot, que, junto con un departamento en el que reside, están en la mira de los investigadores.
Los investigadores se enfocan no solo en los sueldos, sino también en los vínculos de Calle con la empresa USEM S.A., creada en 2022 y de la que es directora suplente. A través de USEM, firmaron un contrato con la UOM para administrar cuentas corrientes vinculadas a un fideicomiso del sindicato. Este acuerdo, firmado en febrero de 2023, podría haberle permitido a Calle obtener comisiones mensuales que representarían sumas que oscilan entre $100 y $350 millones.
Las rendiciones de cuentas correspondiente a dicha relación contractual revelan movimientos financieros de gran relevancia, incluyendo gastos que superan los 50 millones de pesos y otros costos asociados a la administración de recursos. Estos datos son cruciales para establecer la relación entre el salario percibido y los bienes adquiridos, en un momento donde el escrutinio sobre los vínculos de la política y el sindicalismo se intensifica.
La situación afecta no solo a Calle, sino también al secretario general de la UOM, Abel Furlán, quien es mencionado en el contexto de la investigación. La atención en este caso refleja una preocupación creciente sobre la gestión de recursos del sindicalismo y cómo estos se entrelazan con el ámbito político, en un contexto de desconfianza pública hacia las instituciones y los dirigentes.
De cara al futuro, la Justicia continuará recopilando información y testimonios que permitan aclarar este entramado de relaciones entre la UOM, sus miembros y las transacciones realizadas. La causa, que ha captado la atención mediática, se inscribe en un marco más amplio de investigaciones sobre la ética y la transparencia en el uso de los recursos en la política y los sindicatos en Argentina.