Confirmaron ejecución de Nidal Hasan por fusilamiento tras atentado en Fort Hood
Nidal Hasan, autor de la masacre en Fort Hood en 2009, será ejecutado por fusilamiento luego de la aprobación del presidente Donald Trump. La ejecución marca una histórica medida en el ámbito militar estadounidense tras más de seis décadas sin este tipo de sanciones.

Nidal Malik Hasan, expsiquiatra militar condenado por el ataque a la base de Fort Hood en Texas, será ejecutado por un pelotón de fusilamiento, decisión aprobada recientemente por el presidente Donald Trump. Este proceso representará la primera ejecución militar en este formato desde 1945, siendo además la primera en el Ejército de Estados Unidos en más de 60 años.
La condena de Hasan se dictó en julio de 2013, tras un juicio militar donde fue hallado culpable de 13 homicidios premeditados y 32 intentos de asesinato. La masacre, ocurrida el 5 de noviembre de 2009, dejó un total de 13 víctimas fatales y 32 heridos en el Centro de Preparación para Soldados, donde los afectados esperaban chequeos médicos antes de ser enviados a zonas de combate.
Hasan llevó a cabo el ataque armado con fusiles de gran capacidad mientras profería frases religiosas. La acción fue detenida únicamente por la intervención de la policía civil, que lo hirió gravemente y lo dejó en silla de ruedas, condición que aún mantiene. Durante la masacre, Hasan usó gran cantidad de municiones y visores especiales, lo que evidenció la planificación del ataque.
El anuncio de la ejecución fue realizado por el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, quien señaló que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, recomendó la pena y Trump la aprobó. El secretario del Ejército será el responsable de definir el momento y lugar de la ejecución, que ha sido considerada por muchos como un acto de justicia ante la gravedad de los crímenes cometidos por Hasan.
Pese a que durante su juicio tuvo la opción de presentar una defensa, Hasan eligió representarse a sí mismo, sin llamar a testigos ni ofrecer declaraciones que negaran su culpabilidad. Sus abogados defensores manifestaron preocupación por su aparente deseo de acelerar el proceso judicial que podría llevarlo a la pena de muerte.
El caso de Hasan ha generado un amplio debate sobre la pena capital en el contexto militar y sus implicaciones éticas y legales. La decisión de aplicar la pena de muerte en este caso revierte una tendencia de más de seis décadas sin ejecuciones bajo este régimen, marcando un regreso a un sistema penal que muchos creían obsoleto.
La ejecución de Nidal Hasan podría sentar un precedente en otros casos militares, reabriendo discusiones sobre el tratamiento de delitos graves en las fuerzas armadas, así como la aplicación de la pena capital en EE. UU.