Conflicto en Boca: Úbeda admite penal no sancionado en el Superclásico
Claudio Úbeda, exentrenador de Boca, sorprendió al admitir que un empujón en el Superclásico debió ser sancionado como penal. Su declaración reabre el debate sobre la controversia del partido.

El exentrenador de Boca Juniors, Claudio Úbeda, generó revuelo en el ambiente del fútbol argentino tras admitir que una jugada polémica en el reciente Superclásico debió ser sancionada como penal. En el programa "La Noche de TyC Sports", Úbeda se refirió al empujón de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta, ocurrido en los minutos finales del partido, cuando River buscaba desesperadamente el empate.
La acción sucedió cuando Martínez Quarta, en un intento por conectar un centro de Marcos Acuña, fue empujado por la espalda por Blanco, cayendo al suelo sin que el árbitro, Darío Herrera, interviniera ni el VAR considerara la jugada. Ante preguntas sobre la situación, Úbeda aseguró que "estaba a la vista" el contacto y que efectivamente debió ser cobrado, aunque matizó que la decisión de no hacerlo es otro tema. Este reconocimiento ha revivido la discusión alrededor de la actuación arbitral durante el partido, que finalizó 1-0 a favor de Boca gracias a un penal convertido por Leandro Paredes.
Esta controversia ocurre en un contexto más amplio de gestión y rendimiento para Boca, pues Úbeda dejó su cargo tras la eliminación del equipo en la fase de grupos de la Copa Libertadores, un hecho que se suma a las múltiples críticas que ha enfrentado el club en su andar en el torneo internacional.
Adicionalmente, la Conmebol ha informado sobre sanciones económicas aplicadas a Boca y su director técnico, Rodolfo Arruabarrena, por el ingreso tardío al campo durante un partido en Chile. El club deberá pagar una multa de 20.000 dólares, mientras que Arruabarrena recibirá una penalización de 15.000 dólares, ambas serán descontadas de los ingresos habituales del club por derechos de televisión y premios.
Aunque estas multas no impactan en el ámbito deportivo inmediato, la Conmebol advirtió sobre posibles repercusiones más severas si se repiten comportamientos similares. La institución otorgó a Boca y Arruabarrena una semana para apelar la decisión, en caso de que decidan llevar a cabo esa acción. El cierre de estas actividades y las decisiones pre y post-superclásico mantienen a Boca en una situación de observación por parte de las autoridades deportivas.
La reciente disponibilidad de Enner Valencia en redes sociales anunciando su salida también ha agregado un nuevo ángulo a la narrativa de Boca, que se encuentra en un momento de reestructuración y adaptación.