Conflicto en Cruz del Sur previo al inicio del fútbol femenino federal
Justo antes del debut de Cruz del Sur en el Torneo Federal de fútbol femenino, surgió un fuerte conflicto entre el entrenador Pablo Almonacid y la Comisión Directiva del club. Almonacid cuestionó la decisión del club de cobrar por el uso de la cancha cuando el equipo enfrenta gastos significativos para participar en el torneo.

A pocos días del inicio del Torneo Federal de fútbol femenino, el club Cruz del Sur, ubicado en Bariloche, atraviesa un conflicto interno significativo. El actual entrenador del equipo, Pablo Almonacid, expresó públicamente su descontento respecto al cobro que la Comisión Directiva impuso por el uso de la cancha del club. Esta polémica surge en un contexto donde el equipo se prepara para su debut en el torneo, programado para el próximo domingo frente a San Martín de Esquel.
En su crítica, Almonacid destacó la carga financiera que implica participar en el torneo, citando costos de arbitrajes, ambulancia y seguridad que superan los 500.000 pesos. A este gasto se suman los costos asociados con la venta de entradas y el traslado a Chubut para el segundo partido. Ante esta situación, la decisión del club de cobrar 125.000 pesos por hora para el uso del campo de juego ha sido vista como una carga adicional inaceptable para el equipo.
La respuesta de la Comisión Directiva, liderada por el presidente Lisandro Rossi, fue que este cobro busca cubrir los gastos operativos de las instalaciones, incluyendo servicios y mantenimiento. Rossi también recordó que la situación no es nueva y que ya se habían discutido mecanismos de colaboración económica en el pasado. Aseguró que el club siempre ha brindado apoyo al desarrollo del fútbol femenino y que la crítica de Almonacid respecto a que la institución “no da nada” no reflejaba la realidad.
Además, el presidente del club hizo hincapié en que el entrenador ha estado en Cruz del Sur durante 18 años y su contexto laboral incluye la administración de categorías inferiores, desde donde sostiene que recauda aportes que no benefician al club en su totalidad. Este intercambio entre la Comisión Directiva y Almonacid ha llevado al surgimiento de cuestionamientos sobre la administración de los recursos destinados a futbol femenino e infantil.
El impasse agrava la situación ya que el debut del equipo se acerca y el clima de tensión podría afectar el rendimiento deportivo de las jugadoras. Mientras tanto, el equipo femenino sigue adelante con sus preparativos para el torneo, aunque la incertidumbre persista sobre el uso de la cancha y la logística asociada a los partidos.
Este episodio pone de manifiesto los retos que enfrentan los clubes locales en el desarrollo del fútbol femenino, donde la gestión económica y el financiamiento son cruciales para asegurar la continuidad de estas iniciativas deportivas. Con el inicio del campeonato ya próximo, todas las miradas están puestas en cómo se podrá resolver esta crisis antes del primer partido.