Conflicto familiar de Roña Castro: su hijo rechaza acusaciones de usurpación
La disputa sobre la titularidad de varias propiedades en Caleta Olivia entre el exboxeador Jorge "Roña" Castro y su hijo Martín Castro se ha intensificado. Martín sostiene que las casas son parte de la sucesión de su madre y que no pueden ser vendidas sin el consenso familiar.

La disputa entre Jorge "Roña" Castro, ex campeón mundial de boxeo, y su hijo Martín Castro ha resurguido tras el anuncio de Castro de vender varias viviendas en Caleta Olivia. Jorge, quien alega ser el único propietario según la escritura, argumentó que tomó esta decisión después del fallecimiento de su esposa, Miriam Echeverría, y que sus hijos apoyan el movimiento. Dijo que quienes deseen adquirir las propiedades deben comunicarse directamente con él, enfatizando que las casas fueron adquiridas durante su carrera deportiva.
Sin embargo, Martín Castro desmintió la versión de su padre, aclarando que las propiedades fueron compradas por su madre antes de casarse con él. Según Martín, estas viviendas forman parte de una sucesión luego de la muerte de su madre y no pueden ser vendidas unilateralmente. Mencionó que su madre, tras el abandono de su padre en 1998, tuvo que hacerse cargo de las propiedades sin la intervención de Jorge.
Durante la discusión, Martín enfatizó que posee toda la documentación que acredita la propiedad de las casas y acusó a su padre de falsear información respecto a la titularidad de los inmuebles. También expresó su resentimiento por la falta de apoyo económico que su madre recibió durante su lucha contra el cáncer, lo que lo llevó a reflexionar sobre la ausencia de Castro en esos momentos críticos de su vida.
Martín y su esposa, Romina Santillán, defendieron su trabajo en renovar y mantener las propiedades, argumentando que fueron ellos quienes llevaron a cabo las reformas necesarias mientras Jorge se mantenía ausente. Ella resaltó que nunca recibieron ayuda de su suegro, lo que hace aún más significativo su esfuerzo propio para sostener las casas.
Además, el tema de la supuesta usurpación de un inmueble se convirtió en un punto álgido en la disputa. Martín rechazó categóricamente estas acusaciones, definiéndose como una persona responsable y afirmando que ha trabajado arduamente para cuidar y mejorar la propiedad familiar. Su dolor se evidenció al escuchar que su padre describía las casas como "pocilgas", a lo que respondió que su empeño por mejorar la vivienda fue continuo a lo largo de su vida.
A pesar de las tensiones, Martín expresó su disposición a dialogar con su padre, insistiendo en que no son usurpadores y que la situación podría resolverse a través de la comunicación. La controversia no ha sido llevada a instancias judiciales, aunque las posturas opuestas entre padre e hijo siguen generando un conflicto público.