Conflicto por agresión involucra a diputado Julián Pérez
El diputado Julián Pérez enfrenta una acusación de agresión física y psicológica hacia su expareja, con versiones divergentes entre su defensa y la acta policial. La situación ha llevado a la intervención de un fiscal supremo por su condición de parlamentario.

El caso del diputado peruano Julián Pérez ha dominado recientemente los titulares tras la denuncia de agresión física y psicológica hecha por su expareja. El legislador fue arrestado en la comisaría de San Miguel, donde pernoctó mientras se llevaban a cabo las investigaciones correspondientes, las cuales están siendo supervisadas por un fiscal supremo debido a su condición de parlamentario.
Las versiones sobre los hechos son contradictorias. Por un lado, la abogada de Pérez sostiene que hubo una discusión inicial en la vivienda de su expareja, seguido de un encuentro en la comisaría, donde ambos acordaron presentar un retiro voluntario del hogar. Según su relato, durante este último momento, el diputado fue agredido, lo cual contradice lo que menciona el acta policial sobre el incidente.
El documento oficial indica que la agresión física se produjo dentro de la comisaría mientras las diligencias para investigar la denuncia de violencia psicológica ya estaban en marcha. Esto pone en tensión las afirmaciones de la defensa, que rechaza cualquier acto de violencia por parte del legislador, sugiriendo que la responsabilidad recae en la policía por permitir que la supuesta agresión ocurriera en un espacio seguro.
Además, la abogada denunció que el procedimiento presentado por su cliente adolecía de irregularidades, alegando que no le permitieron presentar su propia denuncia por abuso de autoridad, lo cual podría indicar un desmanejo por parte de las fuerzas del orden. Durante la cobertura del caso, ella no proporcionó detalles sobre las lesiones de la expareja de Pérez, lo que agrega más confusión al asunto.
Un punto clave en el desarrollo de los acontecimientos es la decisión de un fiscal de familia de inhibirse del caso, señalando que la complejidad del mismo requiere atención de un fiscal supremo. La llegada de este nuevo fiscal es inminente y se espera que evalúe las actuaciones previas y determine si corresponde avanzar con una denuncia formal contra el diputado.
Este escándalo no solo ha puesto en el centro de la escena mediática a Julián Pérez, sino que también genera un debate más amplio acerca de la violencia de género y la efectividad del sistema judicial en el manejo de los casos que involucran a figuras públicas. En este contexto, la sociedad aguarda respuestas claras que puedan contribuir a la transparencia del proceso.