Confusión de IA genera amenazas a activista chubutense por error de identidad
Una inteligencia artificial cometió un error al identificar a la activista Flavia Broffoni como otra mujer en un video viral en Ceuta, España. Esto provocó una ola de amenazas en su contra, reabriendo el debate sobre la utilización de datos personales en tecnología.

Un episodio reciente ha puesto de relieve los riesgos de la inteligencia artificial en la identificación de personas. La activista y politóloga chubutense Flavia Broffoni fue equivocadamente confundida con una mujer que apareció en un video viralizado en Ceuta, España, lo que derivó en amenazas de muerte y violencia a través de redes sociales. La confusión se originó el 26 de agosto, cuando Broffoni se encontraba en Epuyén, Chubut, distando más de 10.000 kilómetros de la ciudad española.
La confusión comenzó cuando una residente de Ceuta contactó a Broffoni alertándole sobre una situación de peligro. En el mensaje, la mujer preguntaba si la activista estaba en Ceuta y le advertía que había individuos que la estaban buscando. Ante el impacto de esta información, Broffoni aclaró que nunca había estado en esa localidad y que no visitaba España desde hacía más de diez años.
A su vez, en grupos de WhatsApp comenzaron a circular imágenes de una joven de aspecto similar a Broffoni, que se grababa en un video en Ceuta. A esta difusión se unieron afirmaciones no verificadas sobre la supuesta implicación de la mujer en actos violentos relacionados con inmigrantes. La situación se complicó cuando un usuario utilizó una herramienta de inteligencia artificial para identificar a la mujer del video, lo que resultó en que la inteligencia artificial incorrectamente la clasificara como Flavia Broffoni, aportando información sobre su vida profesional.
La imagen errónea comenzó a circular rápidamente y provocó un aumento en la violencia de los mensajes recibidos por Broffoni. La activista reportó que recibió numerosas amenazas, muchas de las cuales incluían comentarios como 'justicia exprés' y otros que incitaban a la violencia. Estas amenazas generaron un clima de hostigamiento hacia ella, acrecentando su preocupación por su seguridad personal.
A pesar de que posteriormente se aclaró que la mujer del video no era la activista argentina, el daño ya estaba hecho. La confusión sobre la identidad perduró en algunas publicaciones, aunque el nombre de Broffoni fue finalmente eliminado de esos contenidos. Este caso ha suscitado reflexiones sobre las implicaciones de la inteligencia artificial en la vida real y la necesidad de mejorar la protección de datos personales en un entorno digital donde la desinformación puede tener consecuencias graves.