Congreso de Perú asignará S/15.600 a cada legislador por instalación
A días de la instalación del nuevo Congreso bicameral en Perú, se ha revivido el debate en torno al bono de instalación de S/15.600 que recibirán todos los legisladores, incluidos los reelectos y aquellos que ya residen en Lima. Esta situación ha generado críticas sobre la necesidad de ese beneficio para quienes no deben trasladarse desde otras regiones.

El nuevo Congreso bicameral de Perú, que comenzará su actividad en breve, ha puesto nuevamente en el centro de la discusión el gasto de instalación, que asciende a S/15.600 por cada congresista, beneficiando a todos los miembros de las dos cámaras, tanto senadores como diputados y, potencialmente, a algunos reelectos que ya residen en la capital. Este gasto fue creado con el objetivo de cubrir los costos de trasladarse y establecerse en Lima, cuestión que plantea interrogantes sobre su justificación para algunos legisladores.
En total, el desembolso estimado para el Estado supera los S/3 millones si todos los 195 legisladores elegidos reciben el bono, lo que ha reavivado críticas sobre su utilización, especialmente para aquellos que ya tienen su residencia en Lima. Entre estos, se destaca un grupo de 20 parlamentarios reelectos de diversas agrupaciones, quienes, pese a haber cumplido su función previamente, también tendrían derecho a este beneficio, elevando las dudas sobre la utilidad del mismo.
La controversia se acentúa al menos 50 congresistas electos tienen domicilios en Lima, lo que reduce la necesidad original de recibir este tipo de ayuda económica. Algunos de estos, como Miguel Torres y Susana Matute, ya se han manifestado en contra de aceptar un bono que consideran innecesario. Esta situación ha llevado a diversos legisladores a debatir si el sistema de asignación debería ser revisado para que el bono sea otorgado exclusivamente a quienes realmente necesitan relocalizarse desde otras regiones.
Entre las distintas opiniones, surge el caso de Arturo Alegría, diputado electo de Fuerza Popular, quien ha expresado su intención de solicitar que no se le otorgue el bono de instalación, argumentando que ya cuenta con su establecimiento previo desde su mandato anterior. La postura de los reelectos varía, destacándose algunos que prefieren esperar a las decisiones que el Congreso adopte sobre este tema y otros que abogan por un examen más cuidadoso de las condiciones para el acceso a ese beneficio.
El Partido del Buen Gobierno ha manifestado que sus miembros no recibirán el bono, sumándose a un creciente grupo de legisladores que consideran fundamental ajustar el uso de los recursos públicos y evitar gastos innecesarios. En un escenario donde el buen uso de fondos públicos se vuelve crucial, la discusión en torno a los gastos de instalación plantea una oportunidad del debate sobre la responsabilidad fiscal y la legitimidad de los recursos públicos en Perú.